Un equipo dirigido por la Universidad de Tokio (Japón) ha recopilado imágenes infrarrojas de 2015 a 2025 para estimar las temperaturas de brillo de Venus en escalas de día a año.
En concreto, los datos de imágenes de los satélites meteorológicos japoneses Himawari-8 y 9 se han utilizado con éxito para monitorizar los cambios temporales en la temperatura de la cima de las nubes de Venus, revelando patrones inéditos en la estructura de temperatura de diversas ondas.
Los resultados, publicados en 'Earth Planets and Space' demuestran que los satélites meteorológicos pueden servir como ojos adicionales para acceder a la atmósfera venusiana desde el espacio y complementar futuras observaciones de misiones planetarias y telescopios terrestres.