Los pequeños meteoritos que bombardean constantemente la superficie lunar "desplazan" unas 200 toneladas de agua al espacio sideral, según descubrieron los autores de un artículo publicado en Nature Geoscience. Además, los resultados indicaron que el agua en pequeñas cantidades está presente a una profundidad subterránea menor de 8 cm, y se ha conservado allí desde la historia temprana de la luna.
En la década de 1960, cuando se exploró la Luna utilizando sondas automáticas y expediciones tripuladas, los científicos estaban convencidos de que el satélite natural era un cuerpo absolutamente seco, y que toda el agua que podía existir en él se había evaporado hacía mucho tiempo atrás, de acuerdo con los resultados del estudio de muestras de suelo traídas por las misiones Apollo y las estaciones soviéticas de la serie Luna.
