Un grupo de ciudadanos, organizados en el ISEE-3 Reboot Project, pretende revivir una sonda que la NASA lanzó al espacio hace 36 años y que lleva desde 1997 en desuso, sin función alguna, convertida en chatarra espacial. Los organizadores de la iniciativa, que han recurrido al crowfunding (una forma alternativa de financiación colectiva) para llevarla a cabo (el objetivo es llegar a los 150.000 dólares), pretenden contactar con la nave, llamada Explorador Internacional Sol-Tierra (ISEE-3) cuando se acerque a nuestro planeta en agosto y, si es posible, tomar el control de la misma.
La ISEE-3 fue lanzada en 1978 con el objetivo de estudiar cómo la corriente de partículas cargadas que fluye desde el Sol, el viento solar, actúa en el campo magnético de la Tierra. Tras completar su misión, la sonda fue utilizada para estudiar al famoso cometa Halley en su visita durante 1986. Después, fue destinada a investigar las eyecciones de masa coronal, las más intensas erupciones que se producen en el Sol.
