Ayer 28 de diciembre se cumplieron 406 años de que Neptuno fuera observado por primera vez. El logro correspondió a Galileo, aunque erróneamente catalogó el planeta como una estrella. Los dibujos de Galileo muestran que observó Neptuno el 28 de diciembre de 1612, y de nuevo el 27 de enero de 1613; en ambas ocasiones, Galileo confundió Neptuno con un estrella fija cuando apareció entre las lunas de Júpiter en el cielo nocturno.
