Astrónomos han descubierto una galaxia "medusa" cuya inusual forma y mecanismos internos, incluyendo las distintivas "orejas de conejo" y una "cola" interna, ofrecen una visión sin precedentes de la dinámica dentro de uno de los entornos más extremos del universo.
Para un nuevo estudio, un equipo dirigido por los astrónomos de Yale Harrison Souchereau y Jeffrey Kenney se centró en las fuerzas internas y externas que influyen en una galaxia conocida como NGC 4858, ubicada en el cúmulo de Coma, a más de 300 millones de años luz de la Tierra.
Los cúmulos de galaxias son algunas de las estructuras más grandes del universo y contienen enormes cantidades de gas caliente, materia oscura y cientos, incluso miles, de galaxias. A medida que una galaxia individual se desplaza a través de un cúmulo, la presión externa extrema (denominada presión de ariete o "viento") elimina una parte del gas interior de la galaxia. Esto estrecha y alarga la galaxia, dándole una apariencia de "medusa", incluyendo largas colas de gas y estrellas jóvenes que se asemejan a los zarcillos de una medusa.