De los laboratorios de Física en la Universidad de Yale al fondo de una mina de oro abandonada en Dakota del Sur, una nueva generación de experimentos de materia oscura está lista para comenzar.
La Oficina de Ciencia del Departamento de Energía de los Estados Unidos y la Fundación Nacional de Ciencias han dado el visto bueno a LUX-Zeplin (LZ), un experimento clave en la búsqueda de la materia oscura, la sustancia invisible que puede conformar gran parte del universo. Daniel de McKinsey, un profesor de física, lidera un grupo de científicos de Yale que trabajan en el proyecto.
"Salimos de una competencia muy intensa", dijo McKinsey, cuya experimento LUX (Large Underground Xenon) busca la materia oscura con un detector de xenón líquido colocado a 4.850 metros por debajo de la superficie de la Tierra. El dispositivo reside en el Centro de Investigación Subterránea de Sanford, en Black Hills, Dakota del Sur.
El nuevo, dispositivo LZ aumentará el tamaño y la eficacia de la tecnología original de LUX.
LZ es un esfuerzo internacional, con participación de científicos de 29 instituciones en los Estados Unidos, Portugal, Rusia y el Reino Unido. El Laboratorio Lawrence Berkeley dirige el experimento.
PARTÍCULAS MASIVAS DE INTERACCIÓN
La materia oscura es un marcador de posición científica de todo tipo. A pesar de que no puede ser vista o sentida, se considera que su existencia para explicar una serie de comportamientos importantes del Universo, incluyendo la integridad estructural de las galaxias.
