La ubicación del polo norte magnético, cuyas coordenadas son cruciales para los sistemas de navegación, continúa su deriva hacia Siberia, aunque a un ritmo no tan acelerado como en los últimos años.
Así lo establece la última versión del World Magnetic Model (WMM), una de las herramientas clave desarrolladas para modelar el cambio en el campo magnético de la Tierra. Desarrollado por la NOAA y el British Geological Survey, el WMM es una representación del campo magnético del planeta que proporciona precisión confiable a las brújulas.
