El agujero negro supermasivo situado en el centro de la Vía Láctea sufrió su última explosión hace dos millones de años, según ha determinado un estudio, publicado en 'The Astrophysical Journal' y elaborado por científicos de la Universidad Sydney y del Observatorio Felow (Australia).
Durante años los astrónomos han sospechado que el centro de la galaxia había sufrido una explosión 'reciente' pero, hasta ahora, no se le había puesto fecha. La evidencia de que había tenido lugar una erupción proviene de un filamento de gas, principalmente hidrógeno, conocido como Corriente de Magallanes.
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martes, 24 de septiembre de 2013
miércoles, 7 de noviembre de 2012
El agujero negro de la Vía Láctea expulsa la llamarada de rayos X más brillante
El agujero negro situado en el centro de la Vía Láctea, conocido como Sagitario A, ha expulsado la llamarada de rayos X más brillantes jamás observada hasta ahora, según ha informado la NASA. Según han explicado los expertos, Sagitario A lanza estas llamaradas una vez al día, aunque de menos intensidad, sin que aún conozca la razón de este fenómeno.
Los científicos han utilizado el Observatorio Chandra de la NASA para observar este fenómeno y el pasado mes de febrero pudieron registrar la que es la llamarada más grande detectada hasta ahora. Concretamente, registró 26.000 años luz de distancia y era 150 veces más brillante que la luminosidad normal del agujero negro. Uno de los autores del trabajo, publicado en 'Astrophysical Journal', Michael Nowak, ha indicado que, las explosiones podrían provenir de asteroides o incluso planetas errantes que se acercan demasiado al agujero negro hasta consumirse. Según esta teoría, el agujero negro estaría comiendo asteroides y expulsando los rayos X de sus gases, que serían las grandes llamaradas.
Los astrónomos detectan agujeros negros por la energía de la luz emitida cuando engullen la materia cercana. Los centros de las galaxias y quásares recién nacidos pueden aparecer extremadamente brillantes, emitiendo enormes cantidades de energía a medida que devoran a sus alrededor.
A medida que los agujeros negro, tienden a reducir la velocidad de atracción, consumen menos y se vuelven más débiles. Sin embargo, Nowak ha apuntado que el agujero negro de la Vía Láctea "está comiendo mucho últimamente".
Así, explosiones tan potentes como las registradas hasta ahora son "poco frecuentes", según ha explicado el investigador, quien sospecha que, en un periodo cercano, estos brotes pueden ocurrir con más frecuencia de lo que los científicos esperan.
Por este motivo, el equipo de investigación se ha reservado más de un mes en el Observatorio Chandra para estudiar a Sagitario A con la esperanza de identificar más llamaradas y qué las está causando. "Estas ráfagas luminosas darán información sobre el proceso de combustión que no se puede captar con las más débiles", ha apuntado.http://www.europapress.es leer mas
Los científicos han utilizado el Observatorio Chandra de la NASA para observar este fenómeno y el pasado mes de febrero pudieron registrar la que es la llamarada más grande detectada hasta ahora. Concretamente, registró 26.000 años luz de distancia y era 150 veces más brillante que la luminosidad normal del agujero negro. Uno de los autores del trabajo, publicado en 'Astrophysical Journal', Michael Nowak, ha indicado que, las explosiones podrían provenir de asteroides o incluso planetas errantes que se acercan demasiado al agujero negro hasta consumirse. Según esta teoría, el agujero negro estaría comiendo asteroides y expulsando los rayos X de sus gases, que serían las grandes llamaradas.
Los astrónomos detectan agujeros negros por la energía de la luz emitida cuando engullen la materia cercana. Los centros de las galaxias y quásares recién nacidos pueden aparecer extremadamente brillantes, emitiendo enormes cantidades de energía a medida que devoran a sus alrededor.
A medida que los agujeros negro, tienden a reducir la velocidad de atracción, consumen menos y se vuelven más débiles. Sin embargo, Nowak ha apuntado que el agujero negro de la Vía Láctea "está comiendo mucho últimamente".
Así, explosiones tan potentes como las registradas hasta ahora son "poco frecuentes", según ha explicado el investigador, quien sospecha que, en un periodo cercano, estos brotes pueden ocurrir con más frecuencia de lo que los científicos esperan.
Por este motivo, el equipo de investigación se ha reservado más de un mes en el Observatorio Chandra para estudiar a Sagitario A con la esperanza de identificar más llamaradas y qué las está causando. "Estas ráfagas luminosas darán información sobre el proceso de combustión que no se puede captar con las más débiles", ha apuntado.http://www.europapress.es leer mas
martes, 23 de octubre de 2012
El agujero negro de la Vía Láctea se prepara para tomar una merienda
de Lawrence Livermore National Laboratory
Prepárese para una fascinante experiencia gastronómica en el centro de nuestra galaxia.
El suceso involucra un agujero negro que puede devorar gran parte de una nube de polvo y gas que se aproxima, conocida como G2.
Una simulación en un superordenador preparada por dos físicos del LLNL y un antiguo postdoc sugiere que parte de G2 sobrevivirá, aunque la materia que sobreviva será despedazada, dejándola con una forma diferente y un futuro incierto. A medida que la nube se aproxima al agujero negro y empieza a caer en lo que el físico Stephen Murray describe como un "pozo de gravedad", a principios de septiembre del año próximo, empezará a emitir energía, haciendo que se caliente a temperaturas increíblemente altas, visible en telescopios de radio y rayos X en la Tierra y en satélites en órbita como el observatorio de rayos X Chandra de NASA".http://observatori.uv.es/ leer mas
Prepárese para una fascinante experiencia gastronómica en el centro de nuestra galaxia.
El suceso involucra un agujero negro que puede devorar gran parte de una nube de polvo y gas que se aproxima, conocida como G2.
Una simulación en un superordenador preparada por dos físicos del LLNL y un antiguo postdoc sugiere que parte de G2 sobrevivirá, aunque la materia que sobreviva será despedazada, dejándola con una forma diferente y un futuro incierto. A medida que la nube se aproxima al agujero negro y empieza a caer en lo que el físico Stephen Murray describe como un "pozo de gravedad", a principios de septiembre del año próximo, empezará a emitir energía, haciendo que se caliente a temperaturas increíblemente altas, visible en telescopios de radio y rayos X en la Tierra y en satélites en órbita como el observatorio de rayos X Chandra de NASA".http://observatori.uv.es/ leer mas
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