La Estación Espacial Internacional se vio amenazada por los desechos espaciales semana pasada. Un carguero de la ESA atracado al complejo orbital solventó el problema disparando sus propulsores para empujar la plataforma orbital y sus seis ocupantes fuera de peligro.
Esta es la primera vez que los socios internacionales de la Estación han evitado desechos espaciales con tanta urgencia, informa la ESA en un comunicado.
Las estaciones terrestres rastrean continuamente basura espacial - fundamentalmente restos de coehtes y satélites en desuso - para evitar las colisiones potencialmente peligrosas. Una mancha de pintura puede causar daños importantes si viaja a 28.000 kilómetros por hora. Cuando se da la alarma, los equipos de tierra pueden mover la Estación a una órbita más segura.
