Aunque Steve, un peculiar halo de luz púrpura en el cielo nocturno, fue descubierto en 2016, gracias a la misión Swarm de la ESA ahora podemos saber más sobre este curioso fenómeno de la aurora.
Los cazadores de auroras llevan algún tiempo dándole vueltas a este pintoresco juego de luces, que parece una aurora normal… pero no lo es. Un equipo liderado por la astrofísica de la NASA Elizabeth MacDonald ha empleado información procedente de los satélites Swarm de la ESA, que estudian el campo magnético, para publicar un artículo en Science Advances que arroja cierta luz sobre el misterio de Steve.
