Hace años que los científicos creen que los cráteres lunares pueden esconder túneles de lava inactivos y cuevas subterráneas, pero hasta ahora esta información no se había confirmado.
Estamos un paso más cerca de resolver una gran incógnita. Y es que aunque hace décadas que los científicos investigan la existencia de conductos debajo de la superficie lunar creados por antigua actividad volcánica, hasta el día de hoy se conocía muy poco sobre ellos.
Las aberturas en la superficie de la Luna se han podido observar en múltiples ocasiones a través de telescopios astronómicos y sondas espaciales. De hecho, al menos 200 de estas fosas han sido localizadas a lo largo de los años, pero se desconocía si estas daban acceso a grandes cuevas, túneles y otras estructuras interesantes para la exploración de nuestro satélite.
Ahora, un equipo internacional de científicos ha demostrado la existencia de uno de estos grandes tubos lávicos, que no solamente es accesible sino que además conduce a una cueva subterránea.
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