Concepto artístico de cómo podría verse el exoplaneta rocoso caliente TRAPPIST-1 c basado en esta investigación. TRAPPIST-1 c, el segundo de los siete planetas conocidos en el sistema TRAPPIST-1, orbita su estrella a una distancia de 0.016 UA (aproximadamente 2.4 millones de kilómetros), completando una órbita en solo 2.42 días terrestres. TRAPPIST-1 c es ligeramente más grande que la Tierra, pero tiene casi la misma densidad, lo que indica que debe tener una composición rocosa. La medición de Webb de la luz infrarroja media de 15 micras emitida por TRAPPIST-1 c sugiere que el planeta tiene una superficie rocosa desnuda o una atmósfera de dióxido de carbono muy fina. Credits: NASA, ESA, CSA, Joseph Olmsted (STScI)
Un equipo internacional de investigadores ha utilizado el Telescopio Espacial James Webb de la NASA para calcular la cantidad de energía térmica procedente del exoplaneta rocoso TRAPPIST-1 c. El resultado sugiere que la atmósfera del planeta, si es que existe, es extremadamente delgada.
Con una temperatura diurna de aproximadamente 225 grados Fahrenheit, TRAPPIST-1 c es ahora el exoplaneta rocoso más frío jamás caracterizado en función de la emisión térmica. La precisión necesaria para estas mediciones demuestra aún más la utilidad de Webb en la caracterización de exoplanetas rocosos similares en tamaño y temperatura a los de nuestro propio sistema solar.
El resultado marca otro paso para determinar si los planetas que orbitan pequeñas enanas rojas como TRAPPIST-1, el tipo de estrella más común en la galaxia, pueden sostener las atmósferas necesarias para sustentar la vida tal como la conocemos.
