Dos galaxias en interacción, observadas por el telescopio espacial Hubble. Crédito: NASA/ESA/Hubble Heritage Team.
Una investigación, dirigida desde la Universidad de Southampton (UK) ha desvelado cómo los agujeros negros supermasivos se están alimentando de nubes de gas que se les acercan mientras viajan cientos de miles de años luz de una galaxia a otra. Los astrónomos han demostrado que existe una conexión crucial entre la interacción de las galaxias vecinas y la enorme cantidad de gas necesaria para que «reposten» estos gigantescos y superdensos objetos.
Algunos agujeros negro contienen el equivalente a millones de veces la masa de nuestro Sol y emiten cantidades enormes de energía. Cómo se forman o consiguen suficiente combustible para obtener su energía es todavía un misterio.
