El tiempo fluye en una única dirección. Resulta obvio para cualquiera que, a la velocidad de un segundo por segundo, todo transcurre desde el pasado hacia el futuro. Los objetos, y las personas, envejecen sin remedio y nunca se ha podido observar que algo, o alguien, logre que ese proceso funcione al revés. Si freimos un filete, jamás volverá a "desfreirse". Si un plato cae al suelo, se romperá, pero nunca podremos ver un plato roto sobre el pavimento recomponiéndose mientras regresa a la mesa de la que cayó. Si una estrella explota, el proceso es del todo irreversible.
¿Por qué suceden así las cosas? O, dicho de otra manera, ¿Por qué todo en nuestro Universo sigue una única "flecha del tiempo"? A lo largo de toda la Historia, filósofos y científicos se han preguntado por esta cuestión. Desde Aristóteles a Stephen Hawking, la cuestión del tiempo ha preocupado siempre a la humanidad.
