Estados Unidos ha dado un importante paso legal para la explotación privada de la Luna al autorizar a la empresa privada Moon Express, con sede en Florida, el envío de una sonda robotizada capaz de aterrizar y moverse por la superficie lunar. Esta decisión supone la creación de un marco legal para facilitar la exploración y explotación de un satélite de soberanía internacional.
La Agencia Federal de Aviación (FAA) dio la autorización el pasado 20 de julio (día del 47 aniversario del primer alunizaje). “La FAA ha determinado que el lanzamiento de la sonda no pone en peligro la salud pública, seguridad de personas y propiedad, los intereses nacionales o de política exterior, o las obligaciones internacionales”, indicó el regulador en una nota.
