Se denomina equinoccio al momento del año en que el Sol está situado en el plano del ecuador terrestre. Ese día y para un observador en el ecuador terrestre, el Sol alcanza el cenit. El paralelo de declinación del Sol y el ecuador celeste entonces coinciden. La palabra equinoccio proviene del latín aequinoctium y significa «noche igual».Ocurrirá hoy 16:56 UT
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jueves, 20 de marzo de 2014
Hoy se produce el equinoccio
Se denomina equinoccio al momento del año en que el Sol está situado en el plano del ecuador terrestre. Ese día y para un observador en el ecuador terrestre, el Sol alcanza el cenit. El paralelo de declinación del Sol y el ecuador celeste entonces coinciden. La palabra equinoccio proviene del latín aequinoctium y significa «noche igual».Ocurrirá hoy 16:56 UTmiércoles, 20 de marzo de 2013
Equinoccio
Hoy 8. 02 hora argentina se produce el equinoccio .Se denomina equinoccio al momento del año en que el Sol está situado en el plano del ecuador terrestre, donde alcanza el cenit. El paralelo de declinación del Sol y el ecuador celeste entonces coinciden. La palabra equinoccio proviene del latín aequinoctium y significa «noche igual».
jueves, 22 de septiembre de 2011
Este año la primavera comenzará recién el viernes 23 de septiembre
La estación de las flores comenzará este año con algún retraso: no fue el miércoles 21, como cree la mayor parte de la gente, sino el viernes 23, debido a que el equinoccio de septiembre se producirá ese día a las 6.05 hora de la Argentina.El año pasado también comenzó en esa fecha, pero a las 0.09 hora local; y el año que viene lo hará un poquito más temprano: el 22, a las 11.49; pero lo que nunca podrá suceder es que alguna vez lo haga cuando a la gente le viene en ganas, esto es, el 21 de septiembre. Eso es astronómicamente imposible. ¿Por qué entonces en la Argentina se ha elegido una fecha imposible para celebrar tanto el Día de la Primavera como el Día del Estudiante?
La respuesta a lo primero es que se debe a un error cometido por una inmigración para nada ilustrada en esas lides. Y la respuesta a lo segundo es que así se lo decidió en 1902, en honor a que los restos repatriados desde el Paraguay de Domingo Faustino Sarmiento, el gran precursor de la estudiantina, llegaron al puerto de Buenos Aires el 21 de septiembre de 1888.
Las estaciones no comienzan en fechas fijas ni duran lo mismo debido, por un lado, a la inclinación del eje terrestre y a que no hay un ajuste perfecto entre el calendario y el camino del Sol.
Basta tomar un almanaque, y si se quiere mayor precisión, una efemérides astronómica, para caer en cuenta que en el norte la primavera dura 92 días y 9 horas, mientras que en el sur apenas alcanza a los 89 días y 7 horas.
Pasó que los inmigrantes, que venían de festejarla en Europa los 21 de marzo, no repararon en esto y al llegar aquí cometieron el error conceptual de pasarla al 21 de septiembre, en vez del 22 ó el 23.
Para saber cuándo empieza la primavera (literalmente, primer verdor) o el otoño hay que ver cuándo se producen los equinoccios: en el norte, el de marzo cae siempre entre el 20 y el 21 de ese mes; en cambio, en el sur, el de septiembre ocurre entre el 22 y el 23, nunca el 21.
El equinoccio. Un equinoccio (noche igual) sucede cuando la eclíptica o camino aparente del Sol traspasa uno de los dos puntos del Ecuador celeste: cero grado de Aries, en marzo; y cero grado de Libra, en septiembre.
El equinoccio de Libra es el punto del Ecuador celeste donde el Sol pasa de norte a sur, trayendo la primavera austral y llevando el otoño boreal; a la inversa, en el de Aires, el Sol traspasa el Ecuador de sur a norte, produciendo el otoño austral y la primavera boreal.
Y es exactamente en ese momento cuando la noche y el día tienen la misma duración; de allí en más, se irán acortando o prolongando.
En las zonas próximas al Ecuador, el día y la noche tendrán 12 horas cada uno; en consecuencia, el Sol aparecerá a las 6, justo sobre el punto cardinal Este, y desaparecerá a las 18, sobre el cardinal Oeste, lo que no ocurre en ningún otro momento del año. Además, sus habitantes verán durante el equinoccio al Sol del mediodía sobre sus cabezas y sus cuerpos no proyectarán sombra.
Esto sucede porque la Tierra gira sobre sí misma con una inclinación de 23,44 grados respecto del eje de su plano orbital; si lo hiciese en forma perpendicular, en las zonas templadas no existirían el invierno ni el verano, y todo el tiempo sería primavera.
Distinto es en los polos, la parte de la Tierra más alejada del Sol: en el equinoccio de septiembre, el Polo Sur pasa de tener una noche de 6 meses, a un día de 6 meses; y el Polo Norte, a la inversa: de un día de 6 meses pasa a una noche de 6 meses.
De los equinoccios, los solsticios, los eclipses, la revolución sinódica de Venus, el año lunar y el año terrestre se ocuparon muchísimo los mayas, tan temprano como desde el año 3000 antes de nuestra era y hasta el 1546 después de Cristo, cuando su civilización desapareció.
Calendario maya. Su calendario, por ejemplo, es más exacto que el gregoriano, puesto que no necesita de años bisiestos para acomodarse al camino del Sol.
Sus extraordinarios conocimientos astronómicos y matemáticos les permitieron establecer una profunda relación entre las estructuras piramidales y el movimiento de los cuerpos celestes, tal como se lo ve plasmado en uno de los centros de su cultura: el Castillo de Chichén Itza -templo dedicado a su dios, Kukulkán- en Yucatán, México, construcción basada en el punto y el círculo, que permite la observación de la salida del Sol durante el día y la noche más largos del año (solsticios de verano e invierno) y también durante los equinoccios.
Tal pirámide es un gigantesco calendario arqueológico-astronómico: durante los equinoccios, piedras dispuestas en triángulos invertidos van generando uno tras otro y desde el amanecer siete haces de luces y sombras que forman la silueta de una serpiente con la cabeza emplumada que baja reptando las escaleras y luego las sube: es nada menos que el dios Kukulkán, quien desciende del cielo a la Tierra y vuelve a ascender al cosmos.
El espectáculo convoca cada 21 de marzo y 22 de septiembre a miles de turistas que se ubican en semicírculo de cara a la pirámide y que ante el prodigio exclaman su admiración en todos los idiomas.
No es para menos porque además de haber creado ese símbolo sagrado hecho de luz, que cumplía una función religiosa, las sombras que proyectan las escaleras del Castillo a lo largo del año organizan el calendario más perfecto del mundo.
Kukulkán significa en maya "pluma y serpiente" y su equivalente azteca es Quetzalcóatl, la serpiente emplumada.
A falta de semejante maravilla, hay en otra partes del mundo una módica manera de celebrar el encuentro entre el hombre y la naturaleza que propone la llegada de la primavera: se llena una maceta con tierra nueva, se le ponen semillas de trigo, se encienden con un fósforo de madera un incienso, una vela blanca y otra verde, se medita y ora a favor de sí mismo y de la humanidad y luego se le echa agua. Dicen que cuando germina el trigo, los deseos se cumplen. l (Télam)
Astrología
Estos nombres obedecen a la astrología, que en los albores de la civilización fue madre de la astronomía: en orden al zodíaco, los equinoccios se producen cuando el Sol llega al cero grado de Libra (22 ó 23 de septiembre), o de Aries (20 ó 21 de marzo). El equinoccio de Libra es el punto del Ecuador celeste donde el Sol pasa de norte a sur, trayendo la primavera austral y llevando el otoño boreal; a la inversa, en el de Aries, el Sol traspasa el Ecuador de sur a norte, produciendo el otoño austral y la primavera boreal.http://www.lacapital.com.ar leer mas
La respuesta a lo primero es que se debe a un error cometido por una inmigración para nada ilustrada en esas lides. Y la respuesta a lo segundo es que así se lo decidió en 1902, en honor a que los restos repatriados desde el Paraguay de Domingo Faustino Sarmiento, el gran precursor de la estudiantina, llegaron al puerto de Buenos Aires el 21 de septiembre de 1888.
Las estaciones no comienzan en fechas fijas ni duran lo mismo debido, por un lado, a la inclinación del eje terrestre y a que no hay un ajuste perfecto entre el calendario y el camino del Sol.
Basta tomar un almanaque, y si se quiere mayor precisión, una efemérides astronómica, para caer en cuenta que en el norte la primavera dura 92 días y 9 horas, mientras que en el sur apenas alcanza a los 89 días y 7 horas.
Pasó que los inmigrantes, que venían de festejarla en Europa los 21 de marzo, no repararon en esto y al llegar aquí cometieron el error conceptual de pasarla al 21 de septiembre, en vez del 22 ó el 23.
Para saber cuándo empieza la primavera (literalmente, primer verdor) o el otoño hay que ver cuándo se producen los equinoccios: en el norte, el de marzo cae siempre entre el 20 y el 21 de ese mes; en cambio, en el sur, el de septiembre ocurre entre el 22 y el 23, nunca el 21.
El equinoccio. Un equinoccio (noche igual) sucede cuando la eclíptica o camino aparente del Sol traspasa uno de los dos puntos del Ecuador celeste: cero grado de Aries, en marzo; y cero grado de Libra, en septiembre.
El equinoccio de Libra es el punto del Ecuador celeste donde el Sol pasa de norte a sur, trayendo la primavera austral y llevando el otoño boreal; a la inversa, en el de Aires, el Sol traspasa el Ecuador de sur a norte, produciendo el otoño austral y la primavera boreal.
Y es exactamente en ese momento cuando la noche y el día tienen la misma duración; de allí en más, se irán acortando o prolongando.
En las zonas próximas al Ecuador, el día y la noche tendrán 12 horas cada uno; en consecuencia, el Sol aparecerá a las 6, justo sobre el punto cardinal Este, y desaparecerá a las 18, sobre el cardinal Oeste, lo que no ocurre en ningún otro momento del año. Además, sus habitantes verán durante el equinoccio al Sol del mediodía sobre sus cabezas y sus cuerpos no proyectarán sombra.
Esto sucede porque la Tierra gira sobre sí misma con una inclinación de 23,44 grados respecto del eje de su plano orbital; si lo hiciese en forma perpendicular, en las zonas templadas no existirían el invierno ni el verano, y todo el tiempo sería primavera.
Distinto es en los polos, la parte de la Tierra más alejada del Sol: en el equinoccio de septiembre, el Polo Sur pasa de tener una noche de 6 meses, a un día de 6 meses; y el Polo Norte, a la inversa: de un día de 6 meses pasa a una noche de 6 meses.
De los equinoccios, los solsticios, los eclipses, la revolución sinódica de Venus, el año lunar y el año terrestre se ocuparon muchísimo los mayas, tan temprano como desde el año 3000 antes de nuestra era y hasta el 1546 después de Cristo, cuando su civilización desapareció.
Calendario maya. Su calendario, por ejemplo, es más exacto que el gregoriano, puesto que no necesita de años bisiestos para acomodarse al camino del Sol.
Sus extraordinarios conocimientos astronómicos y matemáticos les permitieron establecer una profunda relación entre las estructuras piramidales y el movimiento de los cuerpos celestes, tal como se lo ve plasmado en uno de los centros de su cultura: el Castillo de Chichén Itza -templo dedicado a su dios, Kukulkán- en Yucatán, México, construcción basada en el punto y el círculo, que permite la observación de la salida del Sol durante el día y la noche más largos del año (solsticios de verano e invierno) y también durante los equinoccios.
Tal pirámide es un gigantesco calendario arqueológico-astronómico: durante los equinoccios, piedras dispuestas en triángulos invertidos van generando uno tras otro y desde el amanecer siete haces de luces y sombras que forman la silueta de una serpiente con la cabeza emplumada que baja reptando las escaleras y luego las sube: es nada menos que el dios Kukulkán, quien desciende del cielo a la Tierra y vuelve a ascender al cosmos.
El espectáculo convoca cada 21 de marzo y 22 de septiembre a miles de turistas que se ubican en semicírculo de cara a la pirámide y que ante el prodigio exclaman su admiración en todos los idiomas.
No es para menos porque además de haber creado ese símbolo sagrado hecho de luz, que cumplía una función religiosa, las sombras que proyectan las escaleras del Castillo a lo largo del año organizan el calendario más perfecto del mundo.
Kukulkán significa en maya "pluma y serpiente" y su equivalente azteca es Quetzalcóatl, la serpiente emplumada.
A falta de semejante maravilla, hay en otra partes del mundo una módica manera de celebrar el encuentro entre el hombre y la naturaleza que propone la llegada de la primavera: se llena una maceta con tierra nueva, se le ponen semillas de trigo, se encienden con un fósforo de madera un incienso, una vela blanca y otra verde, se medita y ora a favor de sí mismo y de la humanidad y luego se le echa agua. Dicen que cuando germina el trigo, los deseos se cumplen. l (Télam)
Astrología
Estos nombres obedecen a la astrología, que en los albores de la civilización fue madre de la astronomía: en orden al zodíaco, los equinoccios se producen cuando el Sol llega al cero grado de Libra (22 ó 23 de septiembre), o de Aries (20 ó 21 de marzo). El equinoccio de Libra es el punto del Ecuador celeste donde el Sol pasa de norte a sur, trayendo la primavera austral y llevando el otoño boreal; a la inversa, en el de Aries, el Sol traspasa el Ecuador de sur a norte, produciendo el otoño austral y la primavera boreal.http://www.lacapital.com.ar leer mas
domingo, 20 de marzo de 2011
equinoccio de otoño para el sur
En la Argentina es HOY, Domingo 20 de marzo de 2011,
a las 23:21 de T.U. (Hora de Greenwich) correspondientes a las 20:21 hora Argentina.
se terminó el verano!El Sol cruza el ecuador celeste de sur a norte, trayendo más luz solar y la promesa de días más cálidos por venir para el hemisferio norte.
La primavera llega en el hemisferio norte ,mientras el otoño al sur cuando el Sol cruce el ecuador celeste del sur al norte: es el equinoccio de marzo.
La palabra “equinoccio” significa “noches iguales.” Teóricamente, en el equinoccio, todos los puntos de la Tierra deberían ver la misma cantidad de luz y de oscuridad. Pero, por varias razones, el intervalo entre la salida y la puesta de sol que debería tener 12 horas exactas- varía en unos minutos.
El equinoccio marca el punto inicial del sistema utilizado por los astrónomos para marcar las posiciones en el cielo.
Usan coordenadas llamadas ascensión recta y declinación equivalentes de la longitud y latitud empleadas en la Tierra.
La ascensión recta se mide en horas. El punto en el que el Sol cruza el ecuador celeste en el equinoccio de marzo se designa como hora cero. Es el equivalente del grado cero de longitud la línea imaginaria que atraviesa Greenwich, en Inglaterra.
Y, al igual que el ecuador de la Tierra marca el grado cero de latitud, el ecuador celeste designa el grado cero de la declinación. Por eso, en el momento del equinoccio, el Sol se encuentra en las coordenadas cero-cero iniciando un nuevo ciclo por las estrellas. leer mas
a las 23:21 de T.U. (Hora de Greenwich) correspondientes a las 20:21 hora Argentina.
se terminó el verano!El Sol cruza el ecuador celeste de sur a norte, trayendo más luz solar y la promesa de días más cálidos por venir para el hemisferio norte.
La primavera llega en el hemisferio norte ,mientras el otoño al sur cuando el Sol cruce el ecuador celeste del sur al norte: es el equinoccio de marzo.
La palabra “equinoccio” significa “noches iguales.” Teóricamente, en el equinoccio, todos los puntos de la Tierra deberían ver la misma cantidad de luz y de oscuridad. Pero, por varias razones, el intervalo entre la salida y la puesta de sol que debería tener 12 horas exactas- varía en unos minutos.
El equinoccio marca el punto inicial del sistema utilizado por los astrónomos para marcar las posiciones en el cielo.
Usan coordenadas llamadas ascensión recta y declinación equivalentes de la longitud y latitud empleadas en la Tierra.
La ascensión recta se mide en horas. El punto en el que el Sol cruza el ecuador celeste en el equinoccio de marzo se designa como hora cero. Es el equivalente del grado cero de longitud la línea imaginaria que atraviesa Greenwich, en Inglaterra.
Y, al igual que el ecuador de la Tierra marca el grado cero de latitud, el ecuador celeste designa el grado cero de la declinación. Por eso, en el momento del equinoccio, el Sol se encuentra en las coordenadas cero-cero iniciando un nuevo ciclo por las estrellas. leer mas
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