El campo magnético de la Tierra nos protege de la peligrosa radiación del espacio, pero hace 41.000 años los rayos cósmicos atravesaron la atmósfera de nuestro planeta.
Científicos presentan nueva información sobre aquel fenómeno de "excursión" en el que el campo magnético de nuestro planeta disminuyó y los dañinos rayos espaciales bombardearon el planeta.
El campo magnético de la Tierra protege a nuestro planeta del ataque de radiación cósmica que fluye a través del espacio y al mismo tiempo nos protege de las partículas cargadas arrojadas por el sol. Pero el campo geomagnético no es estacionario. El norte magnético no solo se tambalea, alejándose del norte verdadero (una ubicación geográficamente definida), sino que, ocasionalmente, se invierte. Durante estas inversiones, el norte se convierte en sur, el sur se convierte en norte y, en el proceso, la intensidad del campo magnético disminuye.