La ingeniera investigadora Maria Barkova, del holding Russian Space Systems, presentó un proyecto para una nave espacial que podrá recolectar desechos espaciales y convertirlos en combustible. Según el comunicado recibido por la oficina editorial de N + 1, el nuevo desarrollo se llama SCM (recolector de desechos espaciales).
Actualmente, unas 8.000 toneladas de desechos espaciales están en órbita. Hay más de 750.000 escombros, cuyo diámetro excede el centímetro. Estos escombros representan una seria amenaza para las naves espaciales. Para reducir la probabilidad de una colisión con los desechos espaciales, los especialistas corrigen las órbitas de la nave espacial.
