Un equipo de científicos ha utilizado el telescopio espacial James Webb de NASA/ESA/CSA para observar un estallido de rayos gamma excepcionalmente brillante, GRB 230307A, y su kilonova asociada. Las kilonovas (una explosión producida por una estrella de neutrones que se fusiona con un agujero negro o con otra estrella de neutrones) son extremadamente raras, lo que dificulta la observación de estos eventos.
