El telescopio espacial Hubble ha revelado en Andrómeda un ecosistema con tres docenas de galaxias satélite, marcadamente diferente al conjunto inferior que orbita nuestra Vía Láctea.
Nuestra Vía Láctea ha sido relativamente plácida, pero parece que Andrómeda -ubicada a 2,5 millones de años luz- ha tenido una historia más dinámica, que probablemente se vio afectada por una importante fusión con otra gran galaxia hace unos miles de millones de años. Este encuentro, y el hecho de que Andrómeda tenga hasta el doble de masa que nuestra Vía Láctea, podrían explicar su abundante y diversa población de galaxias enanas, informa la NASA.
Examinar todo el sistema de satélites de la Vía Láctea de una manera tan completa es un gran desafío porque estamos incrustados dentro de nuestra galaxia. Tampoco se puede lograr con otras galaxias grandes porque están demasiado lejos para estudiar las pequeñas galaxias satélite con mucho detalle. La galaxia más cercana de masa comparable a la Vía Láctea más allá de Andrómeda es M81, a casi 12 millones de años luz.