El espacio exterior hace que las bacterias se vuelvan sorprendentemente resistentes y en algunos casos agresivas. Para evitar los problemas que estas superbacterias pueden causar, científicos alemanes han probado la Estación Espacial Internacional (ISS) un metal antimicrobiano que explota las bacterias al contacto. Los resultados han sido publicados en Frontiers in Microbiology.
Elisabeth Grohmann, de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Beuth, Berlín, y sus colegas probaron un recubrimiento antimicrobiano llamado AGXX, que consiste en capas delgadas de metales, plata y rutenio tratados con vitamina C. El equipo espera que se pueda usar en futuras misiones para mantener a los astronautas sanos.
