Científicos de la Universidad Johns Hopkins han descubierto por qué Marte es tan polvoriento. En concreto, han hallado que el polvo que cubre gran parte de la superficie marciana proviene, en gran parte, de una formación geológica de 1.000 kilómetros de longitud cerca del ecuador del Planeta Rojo.
Su estudio, publicado en la revista 'Nature Communications', encontró una coincidencia química entre el polvo en la atmósfera marciana y la característica de la superficie, llamada Formación Medusae Fossae.
