En la figura se ilustra cómo la población de galaxias activas Seyfert-1 está típicamente dominada por la emisión del disco de acreción (estado ‘soft’), mientras que la población de LINERs es mucho menos luminosa y en ella predominan los chorros de materia o jets (estado ‘hard’), que emiten intensamente en ondas de radio. Las galaxias Seyfert-2, por otro lado, no muestran un comportamiento homogéneo y mientras que una buena parte se comporta de manera similar a las Seyfert-1, un numeroso grupo de ellas se sitúa en estados intermedios. Estos últimos también se observan en agujeros negros estelares durante breves periodos de tiempo. Crédito: Teo Muñoz Darias/Juan A. Fernández Ontiveros.
Entender los ciclos de actividad de los agujeros negros desde una perspectiva global, que incluya tanto a objetos con masas desde una decena de soles hasta aquellos con cientos o miles de millones de masas solares, es un paradigma que se investiga desde hace décadas. Los primeros residen en sistemas binarios junto a una estrella compañera de la que extraen el gas necesario para sustentar su actividad, mientras que los segundos se encuentran en el centro de la mayoría de las galaxias y se alimentan del gas, el polvo y las estrellas que quedan atrapados en el pozo gravitatorio del núcleo galáctico.
