Los datos de las sondas THEMIS permitieron a los científicos concluir que grandes perturbaciones de la magnetosfera de la Tierra (tormentas magnéticas) pueden ocurrir a una altitud de 6.6-10 radios planetarios, algo mucho más bajo de lo que se pensaba. En este caso, la energía se puede liberar aproximadamente a las alturas de los satélites geoestacionarios, lo que representa una amenaza para estos, escriben los autores en Nature Physics.
