A principios de diciembre un rumor se arremolinaba alrededor de cafés, internet y los laboratorios de fisica: investigadores del Large Hadron Collider habían divisado una nueva partícula.
Después de una sequía de tres años que siguieron al descubrimiento del bosón de Higgs, este podría ser el primer signo de una nueva física de partículas que los físicos han estado esperando desesperadamente-
