La agencia espacial estadounidense se había propuesto anteriormente llevar astronautas a la Luna para 2024, un objetivo fijado por la administración Trump. Sin embargo, especialistas esperaban que la NASA no llegara a esa fecha debido a un déficit de financiación y a un litigio sobre el vehículo de aterrizaje. La empresa espacial de Jeff Bezos, Blue Origin, paralizó el trabajo durante meses en el sistema de aterrizaje lunar Starship, que está desarrollando SpaceX de Elon Musk.
