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martes, 24 de octubre de 2023

La Luna es 40 millones de años más antigua de lo que pensábamos

 


Un experimento con restos traídos por la Misión Apolo 17 revela que la Luna es más antigua de lo que se estimaba. El satélite tendría una edad aproximada de 4,460 millones de años en lugar de los 4,520 millones que se calculaban previamente.

Científicos de la Universidad de Chicago, Glasgow y Los Ángeles llevaron a cabo una nueva datación de los materiales de la Luna. Para ello, utilizaron cristales de circonio recolectados durante la misión lunar de 1972. Según los resultados, el material más primitivo de la Luna tiene aproximadamente 40 millones de años más de lo que se creía anteriormente.

El descubrimiento se debe a un nuevo método propuesto por los geólogos, que combina la tomografía con sonda atómica y la datación radiométrica tradicional. Se afiló el material lunar hasta un punto microscópico y luego se utilizaron láseres para evaporar los átomos de la superficie de la punta. Las partículas resultantes fueron analizadas en un espectrómetro de masas donde se determinó su velocidad. A partir de esta información, los científicos calcularon el peso de cada átomo y, por lo tanto, el material del que está compuesto.

El equipo se enfocó en el estudio de trazas de circonio. Este material fue uno de los primeros en cristalizarse después de la formación de la Luna, de acuerdo con estimaciones de los geólogos. Analizar el circonio lunar brinda la oportunidad ideal para investigar el origen del satélite y poner a prueba las teorías sobre su evolución.

En el artículo original, los investigadores explican que buscaron átomos de circonio que hubieran experimentado una desintegración radioactiva. Dentro de los cristales, encontraron uranio y su producto de descomposición, el plomo. A través del plomo pudieron determinar que la muestra tenía al menos 4,460 millones de años.

jueves, 17 de agosto de 2023

Rusia y la India llegan a la luna para conquistar su polo sur


Tras el lanzamiento de la sonda rusa Luna-25, el pasado viernes hacia el polo sur de la luna, la India puso en órbita el Chandrayaan-3.

La misión espacial de la India entró hoy en su última fase luego de abandonar su módulo propulsor y completar así la maniobra oficial final. La sonda de aterrizaje, conocida como Vikram, llegará al polo sur lunar el próximo 23 de agosto. 

sábado, 23 de abril de 2022

La Luna: donde ningún navegador satelital ha llegado antes


 La versión de prueba de un receptor de navegación por satélite único se ha entregado para pruebas de integración en la nave espacial Lunar Pathfinder. El receptor de navegación por satélite NaviMoon está diseñado para realizar la solución de posicionamiento más lejana de la Tierra, empleando señales que serán millones de veces más débiles que las utilizadas por nuestros teléfonos inteligentes o automóviles.

viernes, 6 de agosto de 2021

La Luna nunca tuvo un campo magnético duradero, según una investigación


 La Luna no ha tenido un escudo magnético de larga duración en ningún momento de sus 4.530 millones de años de historia, de acuerdo con las pruebas obtenidas en una nueva investigación.

La presencia o ausencia de un escudo es importante porque los escudos magnéticos protegen los cuerpos astronómicos de la radiación solar dañina. Y los hallazgos del equipo, presentados en Science Advances, contradicen algunas viejas suposiciones que se remontan a las muestras traidas por las misiones Apolo.

martes, 18 de marzo de 2014

La Luna, Marte y Spica

La Luna presentará una fase del 94%, con Marte brillando en magnitud -1.0 a 2.2º al norte de la Luna. Spica (alpha Virginis) se ubicará a 3.2º al sudoeste de la Luna. Observables a simple vista hacia el horizonte este.http://www.surastronomico.com/evento-340-la-luna-marte-y-spica.html

sábado, 20 de agosto de 2011

La Luna puede ser mucho más joven de lo que se cree

La teoría más aceptada sobre la formación de la Luna dice que, en los orígenes del Sistema Solar, hace unos 4.500 millones de años, un objeto del tamaño de Marte colisionó contra la Tierra. A causa del impacto salió disparada una gran cantidad de escombros que finalmente se fusionó y formó nuestro satélite natural. Pero, ¿cuándo se produjo? Un equipo de investigadores del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, en California, dependiente del Instituto Carnegie, una institución sin ánimo de lucro dedicada a la ciencia, considera que la Luna puede ser mucho más joven de lo que se creía hasta ahora. De esta forma, le atribuye 4.360 millones de años, más o menos 200 millones menos. Según el estudio, que aparece publicado en la revista Nature, o al satélite se le restan años o las teorías convencionales de su formación hacen aguas. leer masLos investigadores señalan que, después de la fusión de rocas que dio origen a la Luna, ésta se fue enfriando progresivamente, hasta que el magma se solidificó en diferentes composiciones minerales. Precisamente, el análisis de muestras de roca lunar que se cree que fueron derivadas a partir del magma original es lo que ha dado a los científicos una nueva estimación de la edad de la Luna. De acuerdo con esta teoría de la formación lunar, un tipo de roca llamadaferroan anortosita (FAN), un silicato, es la más antigua de las rocas de la corteza de la Luna, pero los científicos han tenido dificultades para datar sus muestras. El equipo investigador utilizó nuevas técnicas más sofisticadas para determinar la edad de una muestra de FAN de la colección de rocas lunares del Centro Espacial Johnson de la NASA. La Tierra y la Luna, al mismo tiempo El equipo analizó los isótopos de los elementos de plomo y neodimio para situar la edad de la muestra de la roca en 4.360 millones de años, 200 millones de años después de la formación del Sistema Solar, y, por lo tanto, 200 millones de años menos de lo que hasta ahora se le atribuía a la Luna. Esta edad es similar a la calculada para los minerales terrestres más antiguos, como el zircón del oeste de Australia, lo que sugiere que las capas más viejas de la Tierra y la Luna se formaron aproximadamente al mismo tiempo después del gran impacto. «La extraordinaria juventud de esta muestra lunar también significa que o bien la Luna se solidificó mucho más tarde de lo que antes se estimaba o que necesitamos cambiar nuestra comprensión de su historia geoquímica», ha señalado Richard Carlson, de Instituto Carnegie.http://www.abc.es

jueves, 2 de junio de 2011

Mirando la cara volátil de la Luna

Cuatro décadas después del primer aterrizaje en la Luna, nuestro único satélite natural sigue siendo un enigma fascinante. Especialistas de Europa y US han estado estudiando la propuesta de la misión Lunar Lander de ESA para descubrir cómo buscar agua y otros recursos volátiles. Europa está desarrollando una tecnología para la misión Lunar Lander, un vuelo precursor a la Luna en preparación para la exploración humana más allá de la órbita baja de la Tierra.

Con su lanzamiento previsto para 2018, la nave no tripulada aterrizará cerca del Polo Sur lunar.http://observatori.uv.es/ leer mas

lunes, 28 de febrero de 2011

La espectacular cara visible de la Luna

Un mosaico realizado con la cámara de gran campo de la nave Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) será la nueva imagen estándar para interpretaciones geológicas, comparaciones con datos topográficos y espectrales, y otros tipos de investigaciones lunares. Durante dos semanas, a mediados de diciembre de 2010, la nave espacial LRO permaneció observando el nadir (directamente hacia abajo) para que la cámara de gran campo de LROC pudiera tomar unas 1300 imágenes, permitiendo al equipo de LROC construir un espectacular mosaico. Mientras la Luna giraba bajo la órbita de LRO, el seguimiento de la superficie progresaba de este a oeste, y el ángulo de incidencia en el ecuador se incrementó de 69° a 82° (a mediodía el ángulo de incidencia es de 0°).http://observatori.uv.es/ leer mas

viernes, 17 de septiembre de 2010

Hallan sílice en la Luna

La sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA reveló la presencia de minerales ricos en sílice en nuevas regiones, de similares composiciones a la de algunos químicos de la Tierra.
En dos informes publicados en la más reciente edición de Science, los científicos estadounidenses que monitorean el satélite demuestran además que el satélite natural de la Tierra es un cuerpo celeste complejo, que experimenta de manera sucesiva disímiles procesos en el tiempo.

Los especialistas, tras el análisis de los datos extraídos del instrumental Diviner Lunar Radiometer Experiment sobre la LRO, localizaron marcas térmicas de compuestos de sílice muy evolucionados en amplias demarcaciones de la superficie lunar.

Al estudiar cuatro de ellas, detectaron la presencia de cuarzo, un mineral rico en sílice, o feldespatos.

Estos compuestos no se encuentran en ningún otro lugar de la superficie de la Luna, explicó Timothy Glotch, científico de la NASA. Es análogo al granito o la riolita presente en nuestro planeta, precisó.

La existencia de diversas formas en la superficie asociadas a estos minerales puede indicar que alguna vez hubo magma por encima y por debajo de la superficie lunar, destacó el científico.

Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) es una sonda espacial estadounidense destinada a la exploración y el envío de astronautas a la Luna.
http://www.prensa-latina.cu

mgt/alb leer mas

sábado, 4 de septiembre de 2010

La inquieta Luna

Por Mariano Ribas

Tan cercana, tan cotidiana. Y a la vez tan sorprendente. Después de cuatro siglos de observaciones telescópicas, decenas de sondas no tripuladas, y hasta doce astronautas que caminaron por su polvorienta superficie color ceniza, parecía que la Luna ya poco y nada podía ocultarnos (ni siquiera su famoso “lado oscuro”, fotografiado hace ya medio siglo). Pero no. Ella siempre se guarda algo. Algún secretito, alguna sorpresa, alguna novedad que justifica que volvamos a hablar de ella, una y otra vez. El año pasado nos desayunamos con que, tal como se sospechaba, nuestra compañera de ruta escondía grandes reservas de agua congelada en los oscuros e híper gélidos fondos de sus cráteres polares. Algo que, más allá de ser una curiosidad científica –que confirma teorías sobre impactos de cometas, por ejemplo– tendrá profundas consecuencias a la hora del regreso del hombre a la Luna, dentro de una década. Y ahora, hace días nomás, nos enteramos de que se había “achicado
La noticia se desparramó a toda velocidad por los medios de comunicación. Pero como suele suceder con este tipo de cuestiones, en muchos casos, el tema fue maltratado, banalizado y distorsionado. Se lo redujo a una suerte de mágica sorpresa repentina: la Luna, de golpe, y vaya a saber por qué, había perdido unos 100 metros de diámetro (que tampoco fueron 100, a decir verdad). Incluso, se especuló con posibles consecuencias para la Tierra. Y hasta con la propia “desaparición” de nuestro satélite. Y claro, no podía faltar la obvia referencia al romanticismo: “qué harán los enamorados sin la Luna” (es curioso, pero si uno presta atención al tratamiento mediático de los temas astronómicos –especialmente en la televisión– veremos que, con indeseable frecuencia, quedan reducidos, solamente, a cuestiones de la contemplación romántica del cielo).

Lo cierto, lo concreto, es que aquí hay algo verdaderamente interesante. La Luna parece haberse contraído realmente, pero no de golpe, sino a lo largo de tiempos literalmente geológicos. E incluso aún hoy podría estar “viva”, y no tan inerte como se la pensaba. Es un descubrimiento –que acaba de publicarse en Science– basado en un meticuloso estudio, realizado a partir de imágenes de altísima resolución tomadas por la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA. Por eso, en esta edición de Futuro, entrevistamos al Dr. Thomas Watters, destacado geólogo planetario del Smithsonian Institution, de Arizona, Estados Unidos. Watters es el autor principal del paper publicado en Science, y encabezó el equipo internacional de científicos e instituciones que hizo el hallazgo. Veamos de qué se trata.

–¿Que encontraron exactamente en la Luna?
–Encontramos unas formaciones llamadas “escarpas lobulares”. Son una especie de escalones que se elevan sobre el paisaje lunar. Hasta ahora identificamos catorce en las imágenes del LRO. Estas escarpas tienen formas lineales a curvilineales, y miden varios kilómetros de largo y unas decenas de metros de alto.

–¿Es la primera vez que se ven estas formaciones?
–No, en realidad fueron vistas por primera vez en fotografías de alta resolución tomadas por las “Cámaras Panorámicas” de las misiones tripuladas Apolo 15, 16 y 17...

–Pero eso fue hace cuarenta años... ¿qué es lo novedoso de este anuncio, entonces?–Le explico: la cobertura de las fotos de las misiones Apolo se limitó solamente a la zona ecuatorial de la Luna. Esas imágenes cubrieron sólo el 20% de su superficie lunar. Pero esta vez lo que descubrimos es que las escarpas lobulares están distribuidas globalmente. De hecho, siete de las catorce que descubrimos están en latitudes muy altas de la Luna, cercanas a los polos. Y eso es verdaderamente significativo...

–¿Por qué?
–Porque son signos geológicos que, dada su amplia distribución, nos dicen que la Luna sufrió una contracción global.

–Vamos despacito, porque me parece que llegamos al quid de la cuestión: ¿cuál es el mecanismo geológico que está detrás de las escarpas lobulares?
–Las escarpas se forman por fallas de empuje, es decir, zonas de fractura de la corteza donde la superficie es comprimida de ambos lados. Entonces, el material de la corteza es empujado y levantado hacia un lado, y todo a lo largo de la falla. Así se forma una especie de escalón, que es la escarpa. Y estas que encontramos parecen haberse formado muy recientemente.

–¿Cómo lo saben?
–Porque parecen muy jóvenes. Están poco desgastadas, se las ve nítidas y marcadas, y atraviesan pequeños cráteres, que deben ser jóvenes porque los cráteres chicos no duran mucho. Calculamos que estas escarpas lobulares se formaron hace menos de 1000 millones de años. Quizá mucho menos, apenas hace 100 millones de años...

–Claro, para la Luna, que tiene unos 4500 millones de años, es hace poco. Siga...
–Las escarpas son signos de contracción de la corteza lunar. Y como aparecen globalmente distribuidas, nos indican que toda la Luna se contrajo en tiempos recientes.

–¿Pero, por qué se fue achicando la Luna?
–Desde su nacimiento, el interior de la Luna se fue enfriando muy lentamente. Y mientras se fue enfriando, también se fue contrayendo cada vez más, obligando al manto y a la corteza a tener que ajustarse continuamente a esa disminución de volumen interno. La corteza lunar se resquebrajó, y las fallas de empuje levantaron las escarpas que hoy vemos.
–Todo cierra. ¿Y cuánto se achicó?
–El tamaño de las escarpas lobulares y las fallas de empuje que las formaron, y su cantidad, son una expresión directa de la cantidad de acortamiento de la corteza lunar. Nuestros resultados sugieren que desde la formación de las escarpas lobulares, la contracción radial de la Luna fue de alrededor de 100 metros.

–Radial: o sea, unos 200 metros de diámetro. Y no 100, como decían algunas fuentes locales e internacionales...
–Cien metros es lo que se redujo la distancia entre el centro de la Luna y su superficie.

–No es lo mismo, claro. Aun así, dado que la Luna mide casi 3500 kilómetros de diámetro, y que la reducción ocurrió a lo largo de tantos millones de años, no parece algo tan abrupto, ni dramático, tal como se malinterpretó en algunos lugares. Ni tampoco es algo exclusivo de la Luna, ¿no?
–Efectivamente, hemos visto muchas escarpas lobulares en las superficies de otros mundos del Sistema Solar, incluyendo a Mercurio...
–Aclaremos que usted también está directamente involucrado en la misión Messenger, de la NASA, que ya realizó algunos sobrevuelos a Mercurio, y que el año que viene se colocará en órbita del planeta. A propósito: ¿las escarpas de Mercurio se parecen a las de la Luna?
–No, allí son mucho más grandes. Las escarpas lobulares de Mercurio son formaciones geológicas que también están asociadas a fallas y a procesos de tectónica, pero miden cientos de kilómetros de largo, y hasta más de una milla de altura (1600 metros). Y eso nos indica que, a medida que se fue enfriando y contrayendo, este planeta pudo haberse contraído ya no cientos de metros sino varios kilómetros.
–Volvamos a la Luna. Parece que de a poco aquella imagen de un cuerpo inerte desde la época de los bombardeos meteóricos, y la formación de sus “mares”, hace 3 y 4 mil millones de años, ha ido cambiando. ¿Hay otros signos de posible actividad lunar, relativamente reciente?
–Sí, al parecer, los sismógrafos que los astronautas de las misiones Apolo pusieron en la superficie lunar registraron temblores. Y unos treinta habrían ocurrido en la corteza más superficial. La verdad es que la mayoría pueden atribuirse a impactos de meteoros, a mareas gravitatorias provocadas por la Tierra, y a los violentísimos cambios de temperatura superficial entre el día y la noche lunar...
–Pero...
–Pero, también existe una pequeña probabilidad de que algunos de esos terremotos lunares puedan estar asociados a procesos actuales de tectónica, como la formación actual de escarpas.

–¿Entonces, a lo mejor, la Luna aún está viva?
–Nuestra estudio sugiere que sí. Las escarpas lobulares que descubrimos parecen ser muy jóvenes. Tanto que dejan abierta la posibilidad real de que la Luna aún hoy sea tectónicamente activa. Y que todavía se esté contrayendo...

–Cercana. Cotidiana. Y tan sorprendente.
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/futuro/13-2402-2010-09-04.html
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jueves, 26 de agosto de 2010

La luna mas pequeña


La imagen muestra la luna llena más grande del año (30 de enero) frente a la más pequeña que ocurrió ayer(25 de agosto). "La diferencia entre las dos lunas es de alrededor del 14,5% y, desde luego, fácilmente perceptible por el ojo desnudo," dice Ayiomamitis.

Johannes Kepler explicó la diferencia hace 401 años: la órbita de la Luna alrededor de la tierra es una elipse. Uno de los lados de la órbita (perigeo) es de 50.000 km más cerca a la tierra que el otro (apogeo). La luna llena 25 de agosto era un apogeo distante de la luna, y es por eso que parecía tan pequeño. leer mas

viernes, 20 de agosto de 2010

La NASA advierte que la Luna podría estar achicándose

En base a imágenes, descubrieron fallas en su superficie y que su radio se redujo 100 metros.


Según imágenes captadas y divulgadas por la NASA, la Luna podría estar achicándose. Nuevas investigaciones detectaron grietas en la corteza lunar que se formaron a medida que el interior se ha ido enfriando y encogiendo en los últimos mil millones de años, lo que significa también que se redujo su radio y su superficie, aunque nadie pueda comprobarlo todavía a simple vista.

Los científicos analizaron las fotografías e identificaron 14 escarpas o desniveles en la superficie lunar , explicó Thomas Watters, del Centro de Estudios Terrestres y Planetarios en el Museo Nacional Smithsoniano del Aire y el Espacio. Watters y colegas describen su hallazgo en la edición de hoy de la revista Science . “Las fallas tienen aspecto tan reciente que no se puede evitar pensar en la posibilidad de que estas contracciones hayan ocurrido recientemente, lo que podría indicar que la Luna sigue activa’’, agregó.

El tamaño de las escarpas indica que el radio tiene 100 metros menos.

El diámetro de la Luna es una cuarta parte del de la Tierra. Los desniveles llegan a tener hasta 10 metros de alto y unos pocos kilómetros de largo, dijo Watters. En comparación, Mercurio tiene escarpas mucho más grandes, lo que indica un achicamiento considerablemente mayor a lo largo del tiempo.

Watters agregó que la Luna no va a desaparecer y que su situación no afectará a nuestro planeta de modo alguno.
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domingo, 8 de agosto de 2010

La Luna es seca, según un nuevo análisis de sus rocas

Aunque algunos estudios recientes indican que hay más agua en el interior de la Luna de lo que se creía, un nuevo análisis de las rocas lunares traídas por las misiones Apolo señala que el satélite terrestre es esencialmente seco. Otra cosa son los depósitos de hielo en la superficie que han detectado satélites en órbita lunar, cuyo volumen parece pequeño.

Al medir la composición de los isótopos de cloro de las rocas volcánicas lunares, los autores del estudio, que publica la revista Science, encontraron que el rango de estos isótopos es 25 veces superior a los encontrados en la Tierra y en meteoritos. Como el cloro es muy hidrofílico (el agua le atrae), representa un indicador muy sensible de los niveles de hidrógeno, y los investigadores dicen que si las rocas lunares analizadas hubieran tenido inicialmente un contenido en hidrógeno similar al de las rocas terrestres, el fraccionamiento del cloro en tantos isótopos diferentes no se hubiera producido.

Por eso, Zachary Sharp y sus colegas de varias universidades estadounidenses creen que el interior de la luna es seco, como los científicos creían ya hace muchos años. Sugieren que los recientes cálculos de alto contenido de hidrógeno en algunas muestras lunares no son representativos, ya que dichas muestras son seguramente el producto de procesos ígneos no habituales en la mayoría de las rocas lunares.

http://www.elpais.com/

miércoles, 16 de junio de 2010

Un estudio sugiere que el contenido de agua en el interior de la Luna ha sido subestimado


de NASA

Científicos financiados por NASA estiman a partir de estudios recientes que el volumen de moléculas de agua atrapadas en minerales del interior de la Luna pordría exceder la cantidad de agua que albergan los Grandes Lagos aquí en la Tierra.

Los científicos del Laboratorio Geofísico de la Institutción Carnegie en Washington, junto con otros científicos del país, determinaron que es muy probable que el agua estuviera presente muy pronto en la historia de formación de la luna, cuando el magma caliente empezó a enfriarse y cristalizar. Este descubrimiento implica que el agua es nativa en la luna.

"Durante más de 40 años hemos pensado que la Luna estaba seca", afirma Francis McCubbin de Carnegie. "En nuestro estudio miramos al hidroxilo, un componente con un átomo de oxígeno ligado a uno de hidrógeno, y a la apatita, un mineral que contiene agua, en el conjunto de minerales que examinamos en dos muestras de las misiones Apollo y un meteorito lunar".

http://observatori.uv.es

lunes, 26 de octubre de 2009

Una misión de NASA para estudiar la frágil atmósfera de la Luna


26/20/2009, de NASA

Ahora mismo, la Luna es una ciudad fantasma. No pasa nada. Aquí y allá, un rover abandonado de las misiones Apollo (o la polvorienta base de una sonda lunar), yacen como silencioso testimonio de la actividad humana pasada. Pero estos días, sólo impactos ocasionales de asteroides perturban el hechizo de profundo silencio que dura décadas.

Esta tranquilidad es una oportunidad importante para los científicos.

Actualmente, la tenua atmósfera de la Luna permanece relativamente poco perturbada. Pero esto ya no será así durante mucho tiempo. NASA planea enviar gente de regreso a la Luna, y la actividad humana levantará polvo, expulsará gases de los cohetes, y producirá otras emisiones gaseosas en la atmósfera lunar. Debido a que la atmósfera es tan delgada, estas perturbaciones podrían alterar en poco tiempo su composición natural.

Si los científicos quieren conocer la atmósfera lunar en un estado relativamente natural, ahora es el momento de mirar. Los investigadores están construyendo una sonda llamada "Explorador Lunar del Ambiente de la Atmósfera y el Polvo" (LADEE) que orbitará en torno a la Luna y medirá su etérea atmósfera mejor de lo que se haya hecho nunca con anterioridad.

Fuente: http://observatori.uv.es