Durante años, las rápidas ráfagas de radio (FRB) han desconcertado a la astronomía moderna. Son destellos brevísimos, de apenas milisegundos, pero capaces de liberar más energía que el Sol en días enteros de actividad. Ahora, un nuevo hallazgo ha elevado el misterio a otro nivel: una galaxia cercana a la Osa Mayor ha emitido la FRB más brillante jamás registrada, un fogonazo tan poderoso que por unos instantes eclipsó a todas las fuentes de radio de su entorno.
Lo intrigante no es solo su intensidad, sino también que no volvió a repetirse, dejando a los astrónomos ante un fenómeno único que desafía lo que creían saber sobre estos estallidos cósmicos.
El evento, bautizado FRB 20250316A y apodado por los investigadores como RBFLOAT (“el destello de radio más brillante de todos los tiempos”), fue detectado el pasado 16 de marzo por el radiotelescopio canadiense CHIME y su red de estaciones complementarias en Estados Unidos. La señal apenas duró una quinta parte de segundo, pero su intensidad superó con creces la de cualquier otra FRB registrada.