El segundo satélite en unirse a la constelación que forma el Sistema Europeo de Retransmisión de Datos (EDRS, por sus siglas en inglés) ha terminado de abastecerse de combustible y faltan días para su lanzamiento.
EDRS utiliza una tecnología láser innovadora para reducir drásticamente el tiempo necesario para que los satélites de observación de la Tierra envíen información a tierra.
Permite a las personas observar la Tierra casi en vivo, acelerando las respuestas a situaciones de emergencia y estimulando el desarrollo de nuevos servicios y productos, creando así empleos y prosperidad.
