Las últimas etapas de la formación de planetas terrestres están dominados por los impactos gigantes que influyen colectivamente en el crecimiento, la estabilidad dinámica, la composición y la habitabilidad de los planetas que se forman.
Hasta ahora, los modelos numéricos diseñados para explorar estas colisiones en etapas tardías se han limitado de dos maneras principales. En primer lugar, casi todos los modelos de N-cuerpos han asumido que las colisiones de dos cuerpos llevan a perfeccionar la acreción. En segundo lugar, muchos de estos estudios carecen de la gran número de realizaciones necesarias para tener en cuenta la naturaleza caótica de estos sistemas de N-cuerpos.
