Un equipo internacional de investigadores, dirigido por Chin-Fei Lee, del Instituto de Astronomía y Astrofísica de la Academia Sinica (ASIAA, de sus iniciales en inglés), ha confirmado la presencia de campos magnéticos en el chorro de materia y radiación emitido por una protoestrella (una estrella bebé).
Este tipo de chorros se cree que juega un papel importante en la formación estelar, permitiendo que la protoestrella acumule materia procedente de un disco de acreción al robar momento angular de ese disco.