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| Imagen tomada por el telescopio espacial Hubble de los restos de la supernova 1987A. Se ve un anillo interior brillante que resplandece al interactuar con el propio material de la explosión. Crédito: NASA, ESA, R. Kirshner y P. Challis (Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics). |
Por primera vez, los astrónomos han observado directamente el campo magnético en uno de los objetos más estudiados de la astronomía: los restos de la supernova 1987A (SN 1987A), la explosión de una estrella agonizante que apareció en nuestro cielo hace más de 30 años. Además de este impresionante logro observacional, la detección proporciona datos acerca de las fases tempranas de la evolución de los restos de supernovas y del magnetismo cósmico en ellos.