Un equipo multidisciplinar de investigadores ha detectado un agujero negro supermasivo a 3.700 millones de años luz de la Tierra, en la constelación de Orión, como la primera fuente conocida de neutrinos cósmicos, según un estudio publicado en la revista especializada Science.
"Esta identificación pone en marcha el nuevo campo de la astronomía de alta energía de neutrinos, que esperamos que genere avances emocionantes en nuestra comprensión del universo y la física fundamental, incluyendo cómo y dónde se producen estas partículas de alta energía", señaló Doug Cowen, de la Universidad Penn State, de Pensilvania (EEUU).
