Se podría esperar que los choques entre los restos de estrellas monstruosas, con masas que alcanzan entre 200 y 300 veces la de nuestro Sol, serían uno de los fenómenos más espectaculares del Universo. Quizás lo sean, pero por desgracia probablemente nunca tengamos la oportunidad de saberlo. Astrofísicos del Observatorio Astronómico de la facultad de Física de la Universidad de Varsovia han descubierto que esta clase de colisiones no se producirá hasta dentro de miles de millones de años.
