Placas fotovoltaicas.
Es posible que el mundo haya cruzado un "punto de inflexión" que inevitablemente hará de la energía solar nuestra principal fuente de energía.
Una nueva investigación, basada en un modelo de tecnología y economía basado en datos, concluye que es probable que la energía solar fotovoltaica se convierta en la fuente de energía dominante antes de 2050, incluso sin el apoyo de políticas climáticas más ambiciosas.
Sin embargo, advierte que cuatro "barreras" podrían obstaculizar esto: la creación de redes eléctricas estables, la financiación de la energía solar en las economías en desarrollo, la capacidad de las cadenas de suministro y la resistencia política de las regiones que pierden empleos.

