El legado de casi 60 años de investigación astronómica de Arecibo es sólido, incluso después de su pérdida en un dramático colapso en 2020.
El Observatorio de Arecibo, ubicado en Puerto Rico, fue el segundo radiotelescopio de plato único más grande del mundo hasta su colapso repentino el 1 de diciembre de 2020. A pesar del amplio apoyo de la comunidad astronómica a una instalación de reemplazo, la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) anunció en 2022 que no reconstruiría el icónico telescopio.
El telescopio de Arecibo fue una auténtica revolución científica y una maravilla visual, con una gran plataforma suspendida por encima de su enorme antena, enclavada en una selva tropical. A lo largo de sus 57 años de funcionamiento, Arecibo contribuyó con un asombroso corpus de investigaciones, incluido un trabajo que le valió dos premios Nobel.