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miércoles, 18 de agosto de 2021

El asteroide Faetón 'usa' sodio y no hielo para brillar como un cometa


 Modelos y pruebas de laboratorio sugieren que el asteroide Faetón podría estar expulsando vapor de sodio mientras orbita cerca del Sol, lo que explica su aumento de brillo.

A medida que un cometa se desplaza a través del sistema solar interior, el Sol lo calienta, lo que hace que el hielo debajo de la superficie se vaporice hacia el espacio. El vapor de ventilación desaloja el polvo y la roca, y el gas crea una cola brillante que puede extenderse a millones de millas del núcleo como un velo etéreo.

jueves, 12 de agosto de 2021

La misión a Bennu permite calcular el riesgo de impacto del asteroide con la Tierra



 Bennu es uno de los asteroides más peligrosos para la Tierra en el Sistema Solar. . Imagen: NASA

Investigadores de la NASA utilizaron datos de seguimiento de precisión de la nave espacial OSIRIS-REx para comprender mejor los movimientos del asteroide  Bennu hasta 2300. Se trata de un asteroide potencialmente peligroso para la Tierra, aunque su impacto es "muy poco probable": las posibilidades de impactar en el planeta son 1 entre 1.750, es decir un 0.057 por ciento.

En 2135, el asteroide Bennu se acercará a la Tierra. Aunque no representará un peligro para nuestro planeta en ese momento, los científicos deben comprender la trayectoria exacta de Bennu durante ese encuentro para predecir cómo la gravedad de la Tierra alterará la trayectoria del asteroide alrededor del Sol y afectará al peligro de impacto a la Tierra. El resultado de los cálculos reduce las incertidumbres relacionadas con su órbita futura y mejora la capacidad de los científicos para determinar la probabilidad de impacto total y predecir las órbitas de otros asteroides. El estudio se publicó en la revista Icarus.

Usando la Red de Espacio Profundo de la NASA y modelos de computadora de última generación, los científicos pudieron reducir significativamente las incertidumbres en la órbita de Bennu, determinando que su probabilidad de impacto total durante el año 2300 es de aproximadamente 1 entre 1.750, es decir un 0.057 por ciento. Los investigadores también pudieron identificar que el 24 de septiembre de 2182 como la fecha única más significativa en términos de impacto potencial, habrá una probabilidad de impacto de 1 entre 2.700 (o alrededor del 0,037 por ciento). Aunque las posibilidades de que golpee la Tierra son muy bajas, Bennu sigue siendo uno de los dos asteroides conocidos más peligrosos de nuestro sistema solar, junto con otro asteroide llamado 1950 DA.

jueves, 10 de junio de 2021

El asteroide Psyche puede no ser tan metálico como se cree


 Asteroide Psyche POLITICA INVESTIGACIÓN Y TECNOLOGÍA SOUTHWEST RESEARCH INSTITUTE

Hace mucho tiempo se piensa que el asteroide metálico ampliamente estudiado conocido como 16 Psyche es el núcleo de hierro expuesto de un pequeño planeta malogrado en los albores del sistema solar.

Pero una nueva investigación dirigida por la Universidad de Arizona sugiere que el asteroide podría no ser tan metálico o denso como se pensaba, y sugiere una historia de origen muy diferente.

Los científicos están interesados en 16 Psyche porque si sus supuestos orígenes son ciertos, brindaría la oportunidad de estudiar un núcleo planetario expuesto de cerca. La NASA programa lanzar una misión a Psyche en 2022 y llegar al asteroide en 2026.

martes, 4 de mayo de 2021

Nueva imagen de la superficie del asteroide Ryugu


 Imagen del asteroide Ryugu, tomada el 20 de julio de 2018 por la nave espacial japonesa Hayabusa2, desde una distancia de 6 kilómetros. Un pixel corresponde a 60 cm. Crédito: SAS/JAXA/Hayabusa2 Team.


En un nuevo estudio, dirigido por Daisuke Kuroda (Universidad de Kyoto, Japón), se han publicado las primeras medidas de polarización de Ryugu, captadas por cuatro observatorios diferentes instalados en Japón y Corea del Sur. Las medidas de polarización estudian la orientación de las ondas de luz reflejadas en un objeto. En el caso de cuerpos sin aire, como Ryugu, la cantidad de polarización medida desde diferentes ángulos nos proporciona información sobre la textura superficial del objeto.

viernes, 23 de abril de 2021

Un asteroide caido en Bostwana en 2018 vino de Vesta


 Buscadores del equipo en el sitio del segundo hallazgo de un trozo del asteroide 2018 LA recuperado en la Reserva de Caza del Kalahari Central en el centro de Botswana.. 

Un pequeño asteoride que impactó en Bostwana en 2018 probablemente vino de Vesta, el segundo asteroide más grande de nuestro sistema solar y objetivo de la misión Dawn de la NASA.

Guiados por el astrónomo de meteoritos del Instituto SETI Peter Jenniskens, un equipo internacional encontró 23 meteoritos en las profundidades de la Reserva de Caza del Kalahari Central tras el impacto y ahora publica conclusiones Meteoritics and Planetary Science.

"La combinación de las observaciones del pequeño asteroide en el espacio con la información obtenida de los meteoritos muestra que probablemente provino de Vesta", dijo Jenniskens en un comunicado. "Hace miles de millones de años, dos impactos gigantes en Vesta crearon una familia de asteroides más grandes y peligrosos. Los meteoritos recién recuperados nos dieron una pista sobre cuándo podrían haber ocurrido esos impactos".

lunes, 9 de diciembre de 2013

Un asteroide del sistema solar toma el nombre de Joan Miró

La Fundación Joan Miró ha solicitado a la International Astronomical Union que un cuerpo celeste lleve el nombre del artista, y el Minor Planet Center, el centro de la IAU dedicado a la detección de asteroides en el sistema solar ha determinado que el asteroide 4329 pase a llamarse 4329 Miró.

Según ha informado la Fundación, la motivación principal que ha llevado a la institución a solicitar el nombre ha sido la "fuerte visión cosmológica" de la obra del artista, ya que los signos de las estrellas, la luna, el sol o las constelaciones son parte ineludible de su imaginario.

domingo, 10 de febrero de 2013

Se acerca el día del asteroide

La noche del 22 de noviembre de 2012, un telescopio robótico del Observatorio de La Sagra en Granada rastreaba el cielo en busca de asteroides cercanos a la Tierra cuando, de repente, un punto luminoso apareció en el Este. En ese momento, Jaime Nomen, director del centro astronómico, viajaba en un velero a dos millas de la costa catalana, pero, conectado permanentemente de forma remota, recibió de inmediato el aviso en su ordenador. Se trataba de un asteroide de unos 45 o 50 metros de diámetro. En cuestión de horas, el Minor Planet Center en Boston (EE.UU.), la institución encargada de recopilar este tipo de observaciones llegadas de todo el mundo, ya tenía los datos del objeto y dos días después el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA calculaba su órbita. Con medios mucho más modestos que los estadounidenses, el equipo español había descubierto un premio gordo, el asteroide más mediático -con permiso de Apofis-, de los últimos tiempos. Se llama 2012 DA14, una especie de matrícula provisional que se refiere al año, el mes y el orden del descubrimiento, y nos visitará el próximo viernes 15 de febrero a una distancia de 27.000 km, por debajo de la órbita que ocupan los satélites geoestacionarios. Entonces se convertirá en la roca de cierto tamaño detectada que haya volado más cerca de la Tierra.

miércoles, 9 de enero de 2013

Un asteroide pasará muy cerca de la Tierra en febrero

La roca pasará a unos 30.000 km de nuestro planeta, más cerca que la Luna y en la zona donde orbitan muchos de nuestros satélites.
En febrero de 2012, un grupo de astrónomos españoles, del Observatorio de la Sagra, en Andalucía, descubría un asteroide de unos 50 metros de diámetro con una órbita muy parecida a la de la Tierra. Un año después, el 15 de febrero, esa misma roca se nos acercará mucho, a unos 30.000 km, más cerca aún que la Luna y en la zona en la que se encuentran muchos satélites, lo que la convertirá en una de las que más cerca hayan pasado jamás de nuestro planeta.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Un asteroide, captado en gran resolución por un radar de la NASA

Un composición publicada por la NASA muestra nueve imágenes de radar del asteroide cercano a la Tierra 2007 PA8, que se obtuvieron entre los pasados 31 de octubre y 13 de noviembre, con datos recopilados por la antena de 70 metros de diámetro que la NASA tiene en Goldstone, California, perteneciente a su red Deep Space Network. leer mas El 5 de noviembre, a las 16.42 UTC, el objeto llegó a estar a unos 6,5 millones de kilómetros de la Tierra, o 17 veces la distancia entre la Tierra y la Luna.

Las imágenes de 2007 PA8 revelan posibles cráteres, rocas, una forma irregular y asimétrica, y una rotación muy lenta. El asteroide mide aproximadamente 1,6 kilómetros de ancho.

Se muestra una imagen por día, y todas ellos están orientadas con la rotación en sentido antihorario. Cada imagen se muestra a la misma escala y cubre 1,7 kilómetros de arriba a abajo. La resolución de las imágenes varía de día a día ya que la distancia del asteroide va cambiando. Las imágenes logran resoluciones de tan solo 3,75 metros por pixel cuando el asteroide estaba más cerca.

2007 PA8 no es una amenaza para la Tierra. El sobrevuelo de 2012 fue el más cercano desde 1880. El próximo sobrevuelo de la Tierra más cercano del de este año será en 2488, cuando el asteroide se aproximará a no menos de 5,8 millones de kilómetros.http://www.europapress.es

domingo, 27 de mayo de 2012

Un asteroide de treinta metros pasará cerca de la Tierra

Astrónomos del observatorio norteamericano Mount Lemmon descubrieron un asteroide nuevo de trenta metros que el próximo 28 de mayo pasará a cincuenta y seis mil kilómetros de la Tierra. El asteroide pertenece a la familia de asteroides Apollo. Según suponen los científicos, en el sistema Solar existen unos cinco mil asteroides semejantes, pero solo un 20-30% de éstos están locaalizados por los astrónomos. http://spanish.ruvr.ruleer mas

viernes, 25 de mayo de 2012

Asteroide golpeado suavemente por la luz del sol: la medida más precisa del efecto Yarkovsky

de NASA

Científicos de la misión de toma de muestras de un asteroide, Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification, Security, Regolith Explorer (OSIRIS-REx), han medido la órbita del asteroide al que se dirige, 1999 RQ36, con tanta precisión que han sido capaces de medir directamente el desplazamiento resultante a una fuerza sutil pero importante llamada efecto Yarkovsky - el ligero empuje creado cuando el asteroide absorbe luz solar y reemite la energía como calor. "La nueva órbita de 1999 RQ36, que mide medio kilómetro de tamaño, es la más precisa jamás obtenida de un asteroide", afirma Steven Chesley, miembro del equipo OSIRIS-REx del Jet Propulsion Laboratory de NASA.

Observaciones realizadas por Michael Nolan en el Observatorio de Arecibo en Puerto Rico en septiembre de 2011, junto con observaciones por radar de Arecibo y Goldstone realizadas en 1999 y 2005, cuando 1999 RQ36 pasó mucho más cerca de la Tierra, muestran que el asteroide se desvió de la órbita gobernada por la gravedad unos 160 kilómetros, en los últimos 12 años, una desviación provocada por el efecto Yarkovsky.http://observatori.uv.es leer mas

viernes, 20 de enero de 2012

Dawn ofrece la primera mirada a la composición química de un asteroide gigante

de SpaceRef / Planetary Science Institute

El estudio de cerca que la nave espacial Dawn realiza del asteroide gigante Vesta ofrece a los investigadores su primera mirada a la composición elemental de este antiguo protoplaneta. Vesta es el segundo cuerpo más masivo del cinturón principal de asteroides, y ha permanecido intacto desde su formación hace más de 4500 millones de años. El detector Gamma Ray and Neutron Detector (GRaND) de Dawn determinará la composición química de Vesta, proporcionando información nueva sobre cómo Vesta se formó y evolucion "A altitudes bajas, GRaND está detectando fuertes señales de neutrones y rayos gamma que analizaremos para crear un mapa de la composición elemental de toda la superficie de Vesta", afirma Prettyman.http://observatori.uv.es leer mas

viernes, 23 de diciembre de 2011

Dawn obtiene las primeras imágenes desde altitud baja de Vesta

La nave espacial Dawn de NASA ha enviado las primeras imágenes del asteroide gigante Vesta desde su órbita de cartografiado a baja altitud. Estas imágenes muestran la superficie granulosa y con bultos con un detalle nunca visto hasta ahora, incitando la curiosidad de los científicos que estudian Vesta buscando pistas sobre las primeras épocas de la historia del sistema solar Con esta resolución tan detallada, la superficie muestra abundantes cráteres pequeños, y texturas como pequeños surcos y formaciones que recuerdan las estructuras observadas en datos de baja resolución desde órbitas de gran altitud. Además, esta escala fina remarca pequeñas afloraciones de material brillante y oscuro.http://observatori.uv.es/ leer mas

jueves, 13 de octubre de 2011

Aficionados 'cazan' un asteroide desde el Observatorio del Teide

Foto ESA
Por primera vez, observaciones coordinadas por el equipo de riesgos espaciales de la Agencia Espacial Europea (ESA) han encontrado un asteroide que se acerca lo suficiente a la Tierra como para presentar una amenaza de impacto. La roca espacial fue encontrada por astrónomos aficionados. El descubrimiento del asteroide 2011 SF108 fue realizado por el equipo voluntario de seguimiento de asteroides en el Observatorio del Teide (TOTAS por sus siglas en inglés) durante un periodo de observación patrocinado por el por el programa de conocimiento de situación espacial de la ESA (SSA) en septiembre pasado. Esta observación abarcó cuatro días desde la Estación Óptica Terrestre que la ESA tiene en el Observatorio del Teide.

Este no es el primer asteroide encontrado bajo el patrocinio de la SSA, pero es la primera vez que se califica como un "objeto cercano a la Tierra": un objeto que pasa lo suficientemente cerca en su órbita alrededor del Sol como para plantear una amenaza de impacto. Con todo, la órbita del asteroide 2011 SF108 no pasa a menos de unos 30 millones de kilómetros de la Tierra, una distancia segura.

Durante las observaciones de TOTAS, el telescopio funcionó de acuerdo a unas pautas automatizadas para buscar asteroides durante varias horas usando un software desarrollado por el astrónomo aficionado y científico Matthias Busch desde el Observatorio Amateur Starkenburg, en Heppenheim, Alemania. Sin embargo, los avistamientos de asteroides potenciales deben ser evaluados en último extremo por ojos humanos.

El equipo estuvo formado por 20 voluntarios. Las imágenes fueron distribuidas entre todos ellos para su revisión. En esta ocasión, el descubrimiento recayó en Rainer Karcht, un maestro jubilado que vive cerca de Hamburgo, en Alemania.

Hasta la fecha, en todo el mundo se han descubierto unos 8.000 objetos de este tipo, pero se sospecha que existen muchos miles, sobre todo en el rango de varios metros a cientos de metros de diámetro. Es importante encontrarlos y seguirlos para determinar si representan una amenaza de impacto con la Tierra.http://www.europapress.esleer mas

lunes, 26 de septiembre de 2011

Amanecer en un asteroide

Por Pedro Saizar
Mientras escribo esto, hay un satélite a unos 220 millones de kilómetros de mi ventana que está tomando fotografías de una enorme roca que “flota” en las inmensidades del espacio interplanetario. Y no es que la NASA no haya llegado a otros cuerpos celestes antes, pero esta visita promete ser especialmente fascinante: esta roca no es cualquier roca. Su nombre es Vesta y, con más de 500 km de diámetro, es el mayor asteroide del Sistema Solar. La sonda, llamada Dawn (“amanecer” en inglés), está actualmente en órbita a sólo 800 km de la superficie de Vesta. Y allí permanecerá durante varios meses antes de trasladarse a su próximo objetivo: el planeta enano Ceres.

Los científicos especialistas en geología planetaria confían en que Vesta y Ceres aportarán claves para entender cómo se formaron los planetas del Sistema Solar (ver entrevista a Carol Raymond). Y las primeras imágenes enviadas por Dawn muestran escenarios que prometen importantes revelaciones para los próximos meses y años.

El suelo aparece cubierto por una multitud de cráteres, aunque no uniformemente. En algunas regiones se aprecian extensos surcos, también salpicados por impactos de meteoritos. Los investigadores están también interesados en recientes imágenes del polo sur de Vesta, donde se observa una gran depresión que, se cree, habría sido formada por una colisión con otro gran asteroide. Descubierta previamente por el Telescopio Espacial Hubble, en ella se ven acantilados de más de 1 km de altura y en su centro se alza una enorme y misteriosa estructura, similar a una montaña de 15 km de altura.

Liderados por Chris Russell, de la Universidad de California en Los Angeles, los expertos de la misión esperan usar las imágenes y otros datos para indagar en la historia de vida de este gran asteroide.

PEQUEÑOS MUNDOS QUE ENCIERRAN GRANDES RESPUESTAS

De hecho, determinar cómo llegaron a formarse los planetas es uno de los grandes desa-fíos de la geología planetaria. Los científicos buscan en los planetas huellas que pudieron sobrevivir al paso de miles de millones de años sin ser irremediablemente degradadas. En la Tierra, la actividad tectónica (volcanismo y terremotos, principalmente), la erosión del agua y el viento han modificado dramáticamente su aspecto a lo largo del tiempo. Sólo en pocos lugares se han encontrado rocas de unos 4 mil millones de años de antigüedad, cuando el Sistema Solar estaba en su infancia.

Estos fenómenos geológicos están asociados a la presencia de núcleos y mantos calientes en los planetas llamados “terrestres”. La Tierra y Venus son mundos más grandes y mucho más activos que nuestra pequeña Luna o Mercurio. De hecho, a pesar de todos los problemas que nos causa, la actividad geológica en la Tierra es esencial para el sostenimiento de la vida en ella.

Para determinar si la superficie de un planeta ha cambiado mucho o poco, los científicos usan la marca más común en cualquier mundo: sus cráteres. El nivel de craterización es usualmente tomado como un rasgo de antigüedad; un mayor número de cráteres implica más tiempo de exposición de la superficie al ambiente cósmico y menos cambios geológicos que borren esas huellas.

La Tierra exhibe pocos cráteres y generalmente degradados, salvo los muy recientes. Mercurio y la Luna, en cambio, muestran superficies mucho más craterizadas, aunque no de manera uniforme. Estas variaciones sugieren que hubo cambios importantes durante la juventud de estos cuerpos, cuando su interior era más caliente y su superficie, más activa. Los planetas gigantes, por su parte, no tienen geología que mostrar, ya que no tienen superficies sólidas, de modo que su evolución es otro problema aparte.

¿Qué nos queda? Algunos mundos de menor tamaño y allí es donde la ciencia ha puesto la mirada. Entre los planetas enanos (ver “Investigando las fronteras entre asteroides y planetas”), Ceres es el más próximo a la Tierra y será visitado próximamente por Dawn. El siguiente, Plutón, será visitado por la sonda New Horizons (“Nuevos Horizontes”) en 2015. Es probable que cuerpos como Vesta y Ceres, por sus tamaños, hayan sufrido menos transformaciones geológicas propias.

Además, los científicos anticipan diferentes escenarios al comparar ambos mundos (ver tabla “Cuerpos contrastantes”). Vesta es más pequeño, rocoso y denso, mientras que Ceres contiene una mayor proporción de agua (o hielo), posiblemente bajo su superficie. Los científicos ya han encontrado antes mundos con grandes cantidades de hielo entre algunas de las lunas de los planetas gigantes. Y el agua pudo jugar un importante papel durante su infancia.

Como menciona la Dra. Raymond, los planetas sufren durante su formación un proceso geológico conocido como “diferenciación”. Al acumularse el material rocoso por acción de la gravedad, éste se calienta hasta volverse una masa parecida a la lava hirviente. Al comportarse como un líquido, los materiales más densos se decantan hacia el centro del cuerpo y los más livianos tienden a flotar en la superficie. Por eso, la Tierra tiene un núcleo de metales como el hierro, mientras que rocas livianas como las basálticas aparecen en la corteza. Los gases, aún más livianos, tienden a formar atmósferas o simplemente escapar al espacio.

Pero hay más aspectos para investigar. Vesta y Ceres se encuentran en el cinturón de asteroides, una vasta región que ocupa parte del espacio entre Marte y Júpiter. En esta región nunca se formó un planeta y los científicos le echan la culpa a Júpiter: la gravedad del planeta gigante habría perturbado los movimientos de las rocas de tal manera que no les permitió terminar de aglutinarse. Así, Ceres y Vesta podrían ser “planetas subdesarrollados” o, más rigurosamente, incompletamente formados por la acción de Júpiter.

Además, Vesta, se sabe, está acompañado de una nutrida corte de fragmentos rocosos menores con propiedades comunes (como su composición química), y se sospecha que provienen del propio asteroide. La hipótesis actual es que la gran depresión observada en el polo sur habría sido causada por un impacto con otro gran asteroide. Del choque se habrían desprendido dichos fragmentos que quedaron orbitando en las inmediaciones de Vesta en una suerte de “familia”. Examinando con más detalle la superficie y composición de Vesta, los científicos esperan examinar con detenimiento esta hipótesis del “gran impacto”.

INVESTIGANDO LAS FRONTERAS ENTRE ASTEROIDES Y PLANETAS

Hasta 2006, se consideraba que los nueve grandes mundos conformaban el séquito estable de la estrella Sol. El descubrimiento de Eris, un cuerpo mayor que Plutón (entonces el noveno planeta) y ubicado más lejos que éste, forzó a reconsiderar la cuestión. Es que Plutón siempre fue un caso extraño: su órbita inclinada respecto de los demás, su pequeño tamaño frente a sus vecinos, lo distinguieron como un “descarriado”.

Durante décadas, los astrónomos descubrieron nuevos objetos (mayores que asteroides, pero posiblemente más chicos que los planetas), más allá de las órbitas de Neptuno y Plutón. Los llamaron “objetos transneptunianos” y con el tiempo se lograron medir las masas de algunos de ellos. Al ser Eris mayor que Plutón tendría que haber sido nominado como planeta y posiblemente otros más se sumarían a la lista. O bien había que reconsiderar la definición de planeta.

En una decisión controvertida, la Unión Astronómica Internacional decidió no someter el asunto a los rigores del criterio científico sino a la democrática votación de los presentes en su Asamblea General, fueran o no expertos en la materia. Así nació la controvertida clasificación de “planeta ena-no”, pero que no obstante se mantuvo.

Pero si el modo era debatible (y para muchos cuestionable), la necesidad de reexaminar la definición de planeta era necesaria. Después de todo, Plutón y Eris parecían tener mucho en común. Y también Ceres, que de ser el asteroide más grande pasó a ser el tercer planeta enano de la lista.

Estos pequeños cuerpos, entonces, separan la frontera entre los grandes planetas de historias geológicas complejas y los primitivos asteroides. Ellos quizá relaten la historia de su propia formación.

Por el momento se ha aprendido más acerca del origen de los sistemas solares mirando a otros, ubicados a cientos de años luz de nosotros. Al nacer una estrella, el material remanente (partículas de polvo, rocas, hielos) se distribuye en un extenso anillo alrededor del nuevo sol. Se cree que el aglutinamiento de estas partículas por la acción de la gravedad generó los distintos planetas en distintos sectores de estos anillos. Aunque no hay certezas, es posible que parte del agua en un planeta como la Tierra haya llegado después, a bordo de grandes cometas, de los cuales el joven sistema planetario habría tenido en abundancia.http://www.pagina12.com.ar/ leer mas

miércoles, 21 de septiembre de 2011

El origen del asteroide que mató a los dinosaurios sigue siendo un misterio

Los científicos creen que un asteroide gigante,
 que se rompió hace mucho tiempo en el cinturón principal de asteroides entre Marte y Júpiter,
 finalmente hizo su camino a la Tierra y llevó a la extinción de los dinosaurios. 
Esta concepción artística muestra un asteroide roto-up. Crédito de la imagen: NASA / JPL-Caltech
Observaciones de la misión Wide-field Infrared Survey Explorer (WISE) de NASA indican que la familia de asteroides que algunos piensan fue responsable de la condena de los dinosaurios probablemente no sea la culpable, manteniendo así abierto uno de los mayores misterios de la Tierra. Aunque los científicos están seguros de que un gran asteroides chocó contra la Tierra hace aproximadamente 65 millones de años, produciendo la extinción de los dinosaurios y otras formas de vida de nuestro planeta, no saben exactamente de dónde procedía este asteroide, o cómo llegó hasta la Tierra. En 2007, un estudio que empleaba datos de luz visible tomados con telescopios instalados en tierra sugirió que un posible sospechoso era el fragmento de un gran asteroide conocido como Baptistina.

Según esa teoría, Baptistinia chocó contra otro asteroide en el cinturón principal, entre Marte y Júpiter, hace unos 160 millones de años. La colisión produjo fragmentos tan grandes como montañas voladoras. Uno de esos fragmentos es el que se pensaba que había chocado contra la Tierra, produciendo la extinción de los dinosaurios.

"Como resultado de la investigación de WISE, el desastre de los dinosaurios sigue sin resolverse", afirma Lindley Johnson, del programa de observación de Objetos Cercanos a la Tierra de NASA. "Los cálculos originales con luz visible estimaron el tamaño y reflectividad de los miembros de la familia de Baptistina, permitiendo estimar su edad, pero ahora sabemos que esas estimaciones eran incorrectas. Con luz infrarroja, WISE pudo obtener una estimación más precisa, que pone en duda la época de la teoría de Baptistina".http://observatori.uv.es leer mas

viernes, 26 de agosto de 2011

Las primeras muestras traídas de un asteroide son idénticas a muchos meteoritos

La cápsula de la nave japonesa Hayebusa que trajo las muestras
 del asteroide Itokawa aterrizó en el sur de Australia en junio de 2010.- JAXA / ISIS
El viaje de la nave japonesa Hayabusa no pudo ser más accidentado, salpicado de fallos e incertidumbres, pero finalmente regresó y cumplió con su objetivo de traer a la Tierra muestras obtenidas en el asteroide Itokawa. Que había logrado traer algo genuínamente extraterrestres se supo poco después del descenso de la cápsula en Australia en junio del año pasado, pero los resultados de los análisis exhaustivos de las muestras se conocen ahora. La principal conclusión de los científicos es que las partículas de roca del Itokawa de tipo S son idénticas a la mayoría de los meteoritos, llamados condritas, que caen en la Tierra, o, dicho de otro modo que las condritas son trozos de asteroides rocosos tipo S. Las condritas son de los objetos más primitivos del Sistema Solar, así que esos asteroides deben ser auténticos registros de la historia de los primeros tiempos del Sol y los planetas. leer masLanzada en 2003 por la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), la Hayabusa sufrió problemas técnicos en su viaje al Itokawa, pero llegó a su destino. Fue en 2005 y allí tomó datos y fotografías antes de descender a la superficie del asteroide para intentar tomar muestras en dos puntos. Hubo fallos y soluciones de última hora en esa delicada maniobra y no funcionó el colector principal de partículas, hasta el punto de que, cuando la nave emprendió el regreso a la Tierra no se sabía si realmente traía partículas de la roca celeste que había visitado. Sólo se pudo comprobar que efectivamente transportó esas preciadas partículas (aunque en menos cantidad de lo que se había planeado) tras el descenso y aterrizaje (en Australia, en junio de 2010) de la pequeña cápsula en la que iban depositadas. Varios equipos científicos japoneses, pero en colaboración con estadounidenses y australianos, han aplicado a las partículas de Itokawa modernas técnicas de análisis en laboratorio, desde potentes microscopios electrónicos hasta técnicas de difracción de rayos X, y ahora dan a conocer los resultados en seis artículos publicados por la revista Science. Hasta ahora sólo se han traído a la Tierra cuatro tipos de muestras extraterrestres: la lunares de las misiones estadounidenses y soviéticas de los años sesenta y setenta; las partículas de viento solar captadas por la sonda Genesis y las muestras de un cometa de la Stardust, ambas de la NASA. Las del asteroide, por lo tanto, son una completa novedad. "Nuestra investigación demuestra que las partículas de roca recuperadas del asteroide tipo S son idénticas a las condritas ordinarias, lo que demuestra que los asteroides son cuerpos muy primitivos del Sistema solar", afirma Tomoki Nakamura (Universidad Tohoku en Sendai, Japón), líder de unos de los equipos de análisis. Los investigadores, además, señalan que la regolita (partículas rocosas y polvo) del Itokawa han sufrido un proceso intenso de calentamiento y de impactos y los científicos deducen que este asteroide -dado su tamaño- está hecho de fragmentos de uno mucho mayor, explican los expertos de la revista Science. Otro grupo de investigadores se han centrado en los minerales presentes en los granitos de roca del Itokawa y han identificado elementos primitivos del Sistema Solar. A partir de estos análisis, los científicos pueden hacer comparaciones con los meteoritos que caen a la Tierra y con otros asteroides. De hecho, una aportación científica esencial de la misión Hayabusa son es poder realizar correlaciones entre muestras, meteoritos y cuerpos rocosos del Sistema Solar basadas en análisis exhaustivos de laboratorio y no sólo en observaciones astronómicas y análisis espectrales. Los científicos también han comparado las partículas de polvo del asteroide con las de las muestras lunares que se trajeron en los programas Apolo (EE UU) y Luna (Unión Soviética). La conclusión es que las rocas del Itokawa responden a los efectos de la erosión y los impactos en la superficie del asteroide, mientras que la regolita lunar, que ha pasado más tiempo expuesta al viento solar, está más alterada químicamente. "Es asombrosa la cantidad de datos que podemos obtener de estos análisis de una muestra tan pequeña del Itokawa", señala Michael Zolensky, investigador de la NASA y miembro del equipo de investigación de la misión Hayebusa. "Cuando los científicos analizaron la regolita de la Luna, necesitaron muestras de un kilo, pero en los 40 años transcurridos los expertos han desarrollado tecnologías para analizar muestras extremadamente pequeñas y ahora nosotros obtenemos toda la información sobre el Itokawa con sólo unos pocos nanogramos de polvo del asteroide".http://www.elpais.com/

viernes, 15 de abril de 2011

Un asteroide en rotación rápida parpadea delante de la cámara de los astrónomos

Imágenes de video del asteroide recién descubierto 2011 GP59 muestran que el objeto parece parpadear aproximadamente una vez cada cuatro minutos. Astrónomos aficionados, entre ellos Nick James of Chelmsford, de Essex, Inglaterra, han obtenido un video de este interesante objeto.

"Usualmente, cuando vemos que un asteroide se ilumina y apaga de este modo, significa que el cuerpo es elongado y que lo estamos viendo a lo largo de su eje mayor primero, y luego por su extremo estrecho, mientras gira", afirma Don Yeomans, director de la oficina del programa de objetos cercanos a la Tierra del JPL. "GP59 tiene una longitud de aproximadamente 50 m, y pensamos que su período de rotación es de unos siete minutos y medio. Ello hace que el brillo del objeto cambie cada cuatro minutos o así.

2011 GP59 fue descubierto la noche del 8 al 9 de abril por astrónomos del Observatorio Astronómico de Mallorca (España). Llegará a su punto de acercamiento máximo hoy 15 de abril a las 19:09 UTC, a una distancia poco más allá de la órbita de la Luna, unos 533 mil kilómetros.http://observatori.uv.es leer mas

jueves, 7 de abril de 2011

Descubren que un asteroide recién encontrado es un compañero de la Tierra

Royal Astronomical Society

Astrónomos del observatorio de Armagh en Irlanda del Norte han encontrado que un asteroide recientemente descubierto ha estado siguiendo al a Tierra en su movimiento alrededor del Sol durante al menos los últimos 250 mil años, y podría estar íntimamente relacionado con el origen de nuestro planeta. Este trabajo ha sido publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. El asteroide primero llamó la atención de los científicos Apostolos “Tolis” Christou y David Asher, dos meses después de que fuese encontrado por el satélite infrarrojo WISE, lanzado en 2009 por USA. "Su distancia promedio al Sol es idéntica a la de la Tierra", afirma el Dr. Christou, " pero lo que realmente me impresionó fue cuánto se parecía su órbita a la de la Tierra". La mayoría de los asteroides cercanos a la Tierra (NEAs) poseen órbitas muy excéntricas, es decir, con forma de huevo, que llevan al asteroide a cruzar todo el sistema solar interior. Pero el objeto nuevo, designado 2010 SO16, es diferente. Su órbita es casi circular de forma que no puede acercarse a ningún otro planeta del sistema solar salvo la Tierra.http://observatori.uv.es/i leer mas

miércoles, 30 de marzo de 2011

¿Cuándo un asteroide no es un asteroide?

Esta imagen muestra un modelo del protoplaneta Vesta,
el uso de los científicos mejor estimación hasta la fecha
de lo que la superficie del protoplaneta podría ser similar.
 Crédito de la imagen: NASA / JPL-Caltech / UCLA / ISP
El 29 de marzo de 1807, el astrónomo alemán Heinrich Wilhelm Olbers observó Vesta como un punto de luz en el cielo. Doscientos años después, cuando la nave espacial Dawn de NASA se prepara para ponerse en órbita alrededor de este intrigante mundo, los científicos ya saben cuán especial es este mundo, aunque haya existido cierto debate sobre cómo clasificarlo. leer mas Vesta es comúnmente llamado un asteroide porque se encuentra en la órbita de una región de escombros llamada el cinturón de asteroides, localizada entre Marte y Júpiter. Pero la gran mayoría de objetos del cinturón principal son pesos ligeros, con tamaños del orden de los 100 kilómetros o menores, si los comparamos con Vesta, de unos 530 kilómetros de tamaño en promedio. De hecho, muchos fragmentos de Vesta expulsado por colisiones con otros objetos han sido identificados en el cinturón principal.

"No creo que Vesta deba ser considerado un asteroide", afirma Tom McCord, un coinvestigador de Dawn que trabaja en el Bear Fight Institute. "No solo es Vesta mucho mayor, sino que se trata de un objeto que ha evolucionado, a diferencia de la mayoría de los objetos que llamamos asteroides".

La estructura en capas de Vesta (núcleo, manto y corteza) es el factor clave que convierte a Vesta en algo más similar a planetas como la Tierra, Venus y Marte, que a los otros asteroides, afirma McCord. Como los planetas, Vesta dispuso de suficiente material radiactivo en su interior cuando se formó, emitiendo calor que fundió la roca y permitió que las capas más ligeras se desplazaran hacia el exterior. Los científicos llaman a este proceso 'diferenciación'.http://observatori.uv.es/