La nave Voyager 1 de la NASA, el objeto humano más lejano de la Tierra, ha reanudado sus operaciones normales tras una pausa en las comunicaciones el mes pasado.
La sonda había apagado inesperadamente su transmisor de radio principal, llamado transmisor de banda X, y había encendido el transmisor de banda S, mucho más débil. Debido a la distancia de la nave espacial a la Tierra (unos 24.900 millones de kilómetros), este cambio impidió que el equipo de la misión descargara datos científicos e información sobre el estado de ingeniería de la nave espacial.
A principios de noviembre, el equipo reactivó el transmisor de banda X y luego reanudó la recopilación de datos la semana del 18 de noviembre de los cuatro instrumentos científicos operativos. Ahora, los ingenieros están completando algunas tareas restantes para devolver a la Voyager 1 al estado en el que se encontraba antes de que surgiera el problema, como reiniciar el sistema que sincroniza sus tres computadoras a bordo, informa la NASA.








