Astrónomos están demostrando cómo los telescopios pueden reutilizarse como sensores climáticos, ayudando a rastrear los cambios en la atmósfera terrestre ante el calentamiento global.
En su viaje a la Tierra, la luz de las estrellas puede cambiar al interactuar con partículas en regiones que contienen gas y polvo. Este efecto es especialmente notable cuando la luz atraviesa nuestra atmósfera, ya que esta introduce líneas (como su propio "código de barras") en los patrones de luz observados desde las estrellas (espectros estelares).
Estas líneas, conocidas como líneas telúricas, resultan incómodas para los astrónomos, quienes buscan descontaminar sus observaciones eliminando estas características indeseadas.