Astrónomos han sido testigos, por primera vez, de un raro evento dinámico que presagia la muerte de una estrella gigante roja, hallazgo que refuerza las predicciones sobre el desenlace final de nuestro Sol. Meridith Joyce, astrónoma la Universidad Nacional de Australia (ANU), co-dirigió el estudio centrado en la estrella T Ursae Minoris (T UMi), que fue similar al Sol.
