Astrónomos ha descubierto un disco de formación planetaria con una abundancia inesperadamente alta de dióxido de carbono (CO2) en regiones podrían formarse planetas similares a la Tierra.
El descubrimiento, realizado con el Telescopio Espacial James Webb (JWST), desafía las suposiciones tradicionales sobre la química de los lugares de nacimiento de los planetas. El estudio se publica en Astronomy & Astrophysics.
"A diferencia de la mayoría de los discos de formación planetaria cercanos, donde el vapor de agua predomina en las regiones internas, este disco es sorprendentemente rico en dióxido de carbono", afirma en un comunicado Jenny Frediani, estudiante de doctorado del Departamento de Astronomía de la Universidad de Estocolmo y autor principal del estudio.
"De hecho, el agua es tan escasa en este sistema que apenas se detecta, un marcado contraste con lo que observamos habitualmente".