Todos los cuerpos sólidos del universo, bien sean planetas, cometas o asteroides, se forman a partir de minúsculas partículas de polvo que se van agregando para dar lugar a objetos cada vez mayores.
Es el descubrimiento de científicos del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), que se preguntaron cómo eran las semillas con las que comenzó un proceso que, tras miles de millones de años, dio lugar a la Luna, Venus o la Tierra.
