La misión Solar Orbiter ha dividido el torrente de partículas energéticas expulsadas al espacio desde el Sol en dos grupos, rastreando cada uno hasta un tipo diferente de explosión de nuestra estrella.
El Sol es el acelerador de partículas más energético del sistema solar. Expulsa electrones a velocidades cercanas a la de la luz y los expulsa al espacio, inundando el sistema solar con los llamados "Electrones Energéticos Solares" (EES).
Los investigadores han utilizado Solar Orbiter, una misión de la ESA con colaboración de la NASA, para identificar el origen de estos electrones energéticos y rastrear lo que observamos en el espacio hasta lo que realmente ocurre en el Sol.