El campo magnético de la Tierra protege la vida en la Tierra de la intensa radiación y las cantidades titánicas de material energético que nuestro Sol explota en todas direcciones. Sin embargo, los astronautas y satélites en el espacio, los futuros exploradores que viajan a la Luna y Marte, y la infraestructura en la Tierra, como las redes eléctricas y los sistemas de comunicación, siguen siendo vulnerables a estos estallidos violentos.
