El robot 'Curiosity' de la NASA, que se encuentra explorando uno de los cráteres en Marte, ha proporcionado nuevos detalles que explican cómo el planeta pasó de ser potencialmente habitable gracias a las evidencias de agua líquida en superficie, a una zona inhóspita para la vida terrestre como es en la actualidad. Todos estos datos han sido recogidos por David Burtt, del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA en Maryland (Estados Unidos), quien es autor principal de un artículo que describe esta investigación, publicada en 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.
Precisamente, la superficie de Marte --"gélida y hostil" según califica la NASA-- sigue siendo la superficie de estudio para muchos exploradores de la organización estadounidense, que sigue buscando pistas sobre si existió vida en el pasado en el planeta. Para ello, han medido la composición isotópica de minerales ricos en carbono encontrados en el cráter Gale.