La galaxia espiral NGC 1559, un ejemplo de galaxia local con formación estelar. Crédito: NASA/ESA/Hubble.
Las galaxias, en apariencia inmutables, se hallan en un estado de flujo motivado por varios factores que impulsan su evolución. Entre ellos destaca la formación de estrellas, que nacen a partir de grandes y frías nubes de gas molecular y cuya abundancia depende del gas disponible. El proyecto MASCOT, impulsado por el Observatorio Europeo Austral (ESO) y que cuenta con la participación del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), nació para estudiar este gas frío, fundamental para comprender la evolución galáctica. Con carácter de legado, o de liberación de datos pública y abierta, el proyecto acaba de difundir sus primeros resultados, con observaciones en detalle de unas doscientas galaxias.