Esta impresión artística muestra al magnetar del rico cúmulo de estrellas muy jóvenes Westerlund 1. Este notable cúmulo contiene cientos de estrellas muy masivas, algunas con el brillo de casi un millón de soles. Crédito: ESO/L. Calçada.
Un «hermoso efecto», predicho por la teoría de la electrodinámica cuántica, podría explicar las extrañas primeras observaciones de rayos X emitidos por un magnetar, una estrella de neutrones que posee un potente campo magnético.
Se esperaba que el resto extremadamente denso y caliente de una estrella masiva, con un campo magnético que es 100 billones de veces más intenso que el de la Tierra, generase rayos X altamente polarizados, es decir, rayos X en los que el campo electromagnético no vibra aleatoriamente sino que tiene una dirección preferida.
