El telescopio espacial Kepler de la NASA se ha quedado sin combustible y ya no podrá continuar su labor de cazador de exoplanetas, que lleva desempeñando desde hace casi una década. La NASA anunció el martes el fin de la misión de este instrumento que durante los años que lleva explorando la galaxia ha descubierto más de 2.600 exoplanetas, algunos de ellos con las condiciones necesarias para que, en teoría, puedan albergar algún tipo de vida.
