El sur de Europa está atrapado por una incesante ola de calor, alimentando incendios forestales y escasez de agua. La información del satélite Copernicus Sentinel-3A se ha utilizado para cartografiar el calor sofocante en toda la región.
El mapa muestra que el 7 de agosto de 2017, las temperaturas de la superficie del suelo subieron por encima de los 40 ° C, algo que no ocurría de manera habitual en las últimas semanas. Gran parte de Italia, incluyendo Roma, Nápoles, Florencia, Cerdeña y Sicilia ha estado sufriendo estos máximos. Con numerosos pueblos y ciudades en el máximo nivel de alerta del Ministerio de Salud, los italianos han apodado la ola de calor 'Lucifer'. También se han registrado temperaturas extremas en España y Portugal, los Balcanes y Grecia.
