Mostrando entradas con la etiqueta Gran Mancha Roja de Júpiter. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gran Mancha Roja de Júpiter. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de octubre de 2024

Hubble observa cómo la Gran Mancha Roja de Júpiter se comporta como una pelota antiestrés

 Las nuevas observaciones del telescopio espacial Hubble de la NASA de la legendaria Gran Mancha Roja (GRS) de Júpiter, recopiladas durante 90 días entre diciembre de 2023 y marzo de 2024, revelan que la GRS no es tan estable como podría parecer, ya que los datos recientes muestran que "se mueve como un cuenco de gelatina".


Las imágenes combinadas del Hubble permitieron a los astrónomos montar una película con lapso de tiempo del comportamiento ondulado de la GRS.

Los astrónomos han observado la legendaria Gran Mancha Roja (GMR) de Júpiter, un anticiclón lo suficientemente grande como para tragarse la Tierra, durante al menos 150 años.

"Si bien sabíamos que su movimiento varía ligeramente en longitud, no esperábamos ver oscilaciones en su tamaño. Hasta donde sabemos, no se había identificado antes", ha dicho Amy Simon del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, autora principal del artículo científico publicado en The Planetary Science Journal.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Desvelan la rica variedad de los fenómenos meteorológicos de la Gran Mancha Roja de Júpiter

Imagen en color realzado de la Gran Mancha Roja de Júpiter creada por el científico ciudadano Jason Major utilizando datos del instrumento de imágenes JunoCam a bordo de la nave espacial Juno de NASA. Crédito: NASA/JPL-Caltech/SwRI/MSSS/Jason Major.
La Gran Mancha Roja de Júpiter, un inmenso y longevo torbellino ovalado de 20.000 km de tamaño, es quizás uno de los fenómenos atmosféricos más populares del sistema solar contiene, según el estudio dirigido por Agustín Sánchez-Navega (UPV/EHU), cúmulos de tormentas arracimados producidos por la condensación del vapor de amoniaco, estrechas ondas de gravedad semejantes a las que se forman en la Tierra cuando el viento sopla sobre la cumbre de las montañas. Sin embargo, en su zona central reina la calma y las nubes se desplazan rotando en sentido contrario con velocidades máximas de tan solo 25 km/hora.